![]() |
![]() |
![]() |
| |||||||||||
La ´marea´ amarilla bajó enel zócalo
Francisco Reséndiz Ayer Andrés Manuel López Obrador apareció en el templete como los últimos domingos y habló, en su asamblea informativa, de la resistencia, de la lucha por la democracia, de la construcción de nuevas instituciones y del Ejército, y nuevamente fue vitoreado por miles. pero ya no tantos. La plazuela estaba a reventar, pero debajo de las 21 carpas de lona blanca instaladas en la plaza de la Constitución casi no había nadie. En las terrazas del Majestic, el Gran Hotel y el Holiday, pocos lopezobradoristas y muchos los comensales que escuchaban con atención. Y ahí estaba López Obrador de camisa blanca y pantalón caqui. Hablaba y recibía cascadas de aplausos de cientos, pero quienes estaban fuera de la plancha no lo podían ver, las carpas lo impidieron, pero igual reventaban en gritos de apoyo. A unos metros un tractor con remolque y un jeep. "Aquí está la tanqueta del pueblo", dice un letrero. En el cajón que jalaba, cuatro estacas sostenían cabezas cercenadas de cerdos con antifaces pintados de plumón negro; debajo de cada una se leía una hoja de papel: "Fox, traidor a la democracia"; "Felipe, pelele de los ricos"; "Ugalde mapache" y "TEPJ, asesinos de la soberanía". Un chico pateaba un balón de baloncesto que tenía montada una máscara de Vicente Fox. "Para las tanquetas, mi espíritu de victoria", decía una de las pocas mantas de ayer. Las calles cercanas a la plancha de cemento ahora lucían vacías, ya no se veían las mareas amarillas. y las mantas, aquellas que reventaba contra Fox, Ugalde y Calderón. no llegaron. Los comercios operaban normales, las estaciones del metro Allende e Hidalgo, abiertas. Como si nada. Desde el cruce de Bucareli y Reforma, sobre Juárez y Madero, ya no se siente la fiesta de otros días. Y los guerrerenses, zacatecanos, hidalguenses, oaxaqueños y chiapanecos caminan con botes por una moneda. Sobre las mesas de los campamentos otros botes esperan que el dinero llegue solo. Piden ayuda, la solidaridad de quienes los visitan en domingo. "Ya doblamos al Presidente, hemos ganado", dice una mujer que se sienta al borde de la banqueta, en el cruce de Madero e Isabel la Católica. Un pequeño de ocho años asienta con la cabeza y le responde: "¿Y ahora que vamos a hacer? ¿Ya nos vamos a casa?". La mujer le dice que no.
|
|
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Mapa de sitio © 2006 Copyright El Universal Online México, S.A. de C.V. | ||