El Universal México
 
 Buscar en: 
 
 
Dudas los hunden; en un mar de sospechas

Protagonistas de una historia imposible de creer, los tres pescadores ya están en casa. Pero al llegar enfrentaron una lluvia de preguntas, en un interrogatorio que por momentos parecía más policial que periodístico
- A   A   A +

TEXTOALEJANDRO SUVERZA
El Universal
Sábado 26 de agosto de 2006

La travesía continuó. Lucio Rendón, Jesús Eduardo Vidaña y Salvador Ordóñez naufragaron ayer en un mar de dudas. Los tres tiburoneros, que aseguraron haber estado a la deriva por nueve meses y nueve días en el océano Pacífico, ni en sus peores momentos soportaron una tormenta como la de ayer. Su historia es increíble y como el mismo adjetivo lo dice, es imposible de creer.

Quizá por eso cuando los tres aparecieron en el salón de usos múltiples del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, con su ropa y zapatos nuevos, una lluvia de preguntas cayó encima y de presuntos sobrevivientes pasaron a la categoría de presuntos sospechosos. Que se veían muy bien, que si su historia fue una cortina de humo para el actual conflicto postelectoral, que si transportaban drogas, que dónde estaban las marcas del naufragio en la piel, que cómo era posible que en pleno mar aparecieran aves. Hasta les hicieron aceptar someterse a la prueba del polígrafo. En un interrogatorio que por momentos parecía más policial que periodístico, lo náufragos negaron que su odisea haya sido un invento del gobierno para desviar la atención o que se hayan perdido mientras estaban traficando con drogas. Desconcierto de un lado, incredulidad del otro. El tiburonero Jesús Eduardo Vidaña decía para los que no les creyeran: "Que no les pase eso que nos pasó a nosotros".

Más de 30 micrófonos colgaban de un par de bocinas, más de 30 cámaras de televisión y otro tanto de fotográficas. Voz e imagen para los tiburoneros que fueron sentados en el banquillo de los acusados tras haber naufragado.

La conferencia terminaba, ante la falta de preguntas. Luego, realidad o no, los tres pescadores -el chiapaneco, el sinaloense y el nayarita- se convirtieron en la manzana de la discordia de las dos televisoras nacionales. Dos salones habían sido habilitados como estudios, uno para Tv Azteca y otro Televisa. Se suponía que los tres entrarían primero al noticiaro de Carlos Loret de Mola, pero al dirigirse hacia ese espacio comenzaron los jalones y empujones entre los integrantes de las cadenas televisivas. "¡Aquí está tu familia, te la trajimos!".

Su historia de naufragio provocó disputa. Y continuará provocando, aún con las dudas de narcotráfico y canibalismo. Se sabía que casas productoras quieren comprar los derechos de la historia. A su llegada al aeropuerto, un conocido productor de Televisa no perdió tiempo y se presentó con uno de los tiburoneros. Que les interesaba todo, le dijo.

 
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Mapa de sitio
© 2006 Copyright El Universal Online México, S.A. de C.V.