El Universal México
 
 Buscar en: 
 
 
Con la gloria en el paladar

- A   A   A +

Juan Arvizu
El Universal
Viernes 07 de julio de 2006

Con un "cielito lindo" futbolero que en la madrugada olía a tequila, y la gloria del 2006 en el paladar, las juventudes panistas celebraron, primero, el salto de Felipe Calderón al primer lugar en el cómputo minuto a minuto, centésima a centésima, de la elección presidencial más cerrada en la historia de México. Y por la tarde, la victoria "cantada" por el IFE fue música para sus oídos.

En la sede nacional del PAN brincaban y bailaban, se abrazaban y besaban; eran el coro que anunciaba "¡ganamos! ¡ganamos!", y que sacaba calcomanías con un mensaje-réplica al contrincante vencido: "Ahora sí sonríe; Felipe Calderón, Presidente", o también: "Sonríe, me ganaron".

A las 4:07 horas del jueves acabó la tensión de tres días en el limbo. Después de 20 horas de estar abajo, el michoacano empató en el conteo legal. Razón para abrir el júbilo. La pizarra estaba igual en 35.6%. Y el país, contando.

Dos minutos después, a las 4:09 horas, Calderón subió dos centésimas sobre López Obrador. Y la locura se paseó por la sede nacional del PAN. Los felipistas pasaron de la tensa calma al carnaval. Y ovacionaron al candidato que todavía no triunfaba: "!Presidente! ¡Presidente!"

-¿En dónde están, en dónde están, los perredistas que nos iban a ganar?-cantaban ufanos. Fue su himno guerrero. "¿En dónde están...?"

Una consigna favorita era ese grito tan panista de la clase media, de la gente fresa, fresita y fresota:

-¡El que no brinque es Peje! ¡El que no brinque es Peje!

A las 4:10 horas, Felipe Calderón y sus pocos colaboradores de confianza bajaron al patio del partido, donde hace seis años festejó Vicente Fox por haber echado al PRI de Los Pinos.

Los recibió gente bonita, típica de la zona Very Important Person (VIP) típica de Acción Nacional, que fue llegando en la noche que se consumía centésima a centésima en el conteo de votos. Puro dolor.

En contraste, la borrachera del triunfo "se les subió" a gran velocidad.

La gente VIP habían entrado como "Pedro por su casa" al búnker panista. Sus lociones y perfumes, sus ropas formales de marca y sus vestimentas "casuales", eran como el pase infalsificable a la gloria de haber ganado.

Moisés Reyes, un vecino de la colonia de Los Doctores -"¡este es un perredista, güe!"-, cargaba sobre sus hombros un cuadro de la virgen de Guadalupe.

La imagen "es el arma secreta de Calderón", decía ese espontáneo de la calle de doctor Durán. "Aguanta (a cargarla, pues) si el Pípila aguantó, tú puedes", le decían sin convidarle el sabor del triunfo.

En el estrado, Manuel Espino levantó el brazo a Felipe Calderón. Se abrazaron en frío, lo necesario. El presidente del PAN, que tan distante estuvo de la campaña, vistió una camisa blanca bordada con la leyenda "Ganamos", igual que el equipo compacto del que nunca fue parte.

Y el candidato se fundió en un abrazo largo con Juan Camilo Mouriño, su coordinador de campaña reforzado por Josefina Vázquez, la dama del programa Oportunidades que todos los pobres conocen.

La dicha tuvo los acentos del tequila, del whisky y burbujas de champán. Hasta la estridencia. La gente brindó por Calderón que, sin proclamarse nada aún, vio pasar ante su vista un panorama de gloria política y la guirnalda de virtual vencedor propia del siglo XXI: la transmisión de su fiesta "en vivo" por televisión abierta.

"!Ay, ay, ay, ay, canta y no llores, por-que can-tan-do se alegran, Cielito Lindooo, los co-ra-zo-nes!"

Y la celebración del VIP del PAN siguió centésima a centésima, hasta el amanecer, que no estaba muy lejos.

En la tarde, abrieron las puertas a todo público. No cabían de gusto. A las 15:10 había finalizado el cómputo de votos: 35.88 puntos para Calderón y 35.31% para López Obrador.

"¡Felipe Calderón a Los Pinos ya llegó!", pregonaron, ante un candidato triunfante, con su inseparable amigo Juan Camilo Muriño.

Y su época la abrió con un discurso para tiempos de guerra en busca de la paz.

Pero sus guerreros no se cansaron de celebrar:

-¡El que no brinque es Peje!

 
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Mapa de sitio
© 2006 Copyright El Universal Online México, S.A. de C.V.