En las últimas tres legislaturas de la Cámara de Diputados, el Partido Revolucionario Institucional disminuyó de 238 (hace nueve años) a 113 curules que obtendría para la que iniciará el 1 de septiembre; es decir, perdió 125 lugares, 47.4% de su representación nacional.Por el contrario, el Partido Acción Nacional tendrá a partir de septiembre próximo, cuando inicia la LX Legislatura, el mayor número de diputados federales en su historia reciente: 210 legisladores frente a los 207 de la LVIII Legislatura, hace seis años, o los 121 de la LVII Legislatura, hace nueve años.
El Partido de la Revolución Democrática ha variado su representación en los últimos nueve años o las últimas tres legislaturas: 126 en la LVII, 51 en la LVIII, 97 en la LIX Legislatura que está por terminar, y 163 curules obtendría en la LX que está por iniciar.
El recién creado Partido Nueva Alianza (Panal) obtendrá alrededor de nueve diputaciones federales y el Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina (PASC) cinco legisladores en la Cámara de Diputados, luego de conservar el registro nacional ras la jornada del 2 de julio.
Lo anterior es con base en 98.41% del cómputo del Programa de Resultados Electorales Preliminares del Instituto Federal Electoral (IFE), estadísticas de la Cámara de Diputados sobre el número de legisladores por grupos parlamentarios en las últimas legislaturas y el análisis de Macario Schettino, economista y columnista de EL UNIVERSAL, a través de los cuales se advierte, además, una nueva redistribución de fuerzas o representaciones legislativas en la República Mexicana.
Los colores de la República
Por ejemplo, en lo que respecta al Partido Acción Nacional y sus legisladores al Senado de la República, éste partido recobra -con base en los resultados de la votación federal de este domingo 2 de julio- toda la franja fronteriza del norte, parte del centro del país y uno del sur. En la elección de senadores, el Partido Acción Nacional tuvo la votación más alta en 16 de 32 estados del país, y de esos 16, nueve son gobernados por su oponente político, el PRI:
Baja California, Puebla (PRI) Sonora (PRI), Chihuahua (PRI), Coahuila (PRI), Nuevo León (PRI) y Tamaulipas (PRI), además de Durango (PRI), Colima (PRI), Aguascalientes, San Luis Potosí, Jalisco, Querétaro y Morelos. Además de un estado del sureste, Yucatán.
En el caso del PRI, quien contendió este domingo en alianza con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), alcanzó la votación principal de Senadores de la República en sólo cinco de 32 entidades: Campeche, en la costa sur del golfo de México; Chiapas, en el sur del océano Pacífico; Nayarit y Sinaloa, en la costa norte del Pacífico; así como Quintana Roo. Todos esos estados son gobernados por priístas.
Mientras, el PRD, quien también participó en coalición en la elección federal (PT y Convergencia), tuvo la votación más alta en 11 entidades del país, seis de ellas gobernadas por el PRI y una por el PAN:
Guerrero (PRI), Hidalgo (PRI), estado de México (PRI), Oaxaca (PRI), Tabasco (PRI), Veracruz (PRI) y Tlaxcala (PAN), así como las entidades perredistas como Michoacán, Baja California Sur, Distrito Federal, y Zacatecas.
El cómputo de casillas que emitió hasta anoche el PREP del IFE, permite contabilizar el número de posiciones que tendrían partidos y alianzas en el Senado de la República, con base en el análisis de Macario Schettino: 53 escaños el PAN (41 de mayoría y 12 plurinominales); 38 la Alianza del PRI y PVEM (28 de mayoría y nueve plurinominales); 36 la coalición del PRD, PT y Convergencia; 27 de mayoría y 10 plurinominales, y uno Alianza por México.