El voto de presidente de la República se cuenta uno a uno en las 130 mil 488 casillas instaladas en el país y su resultado se concentra en actas de escrutinio en 300 juntas distritales, que luego se envían a 32 consejos estatales para, finalmente, remitirse al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), con copia al Instituto Federal Electoral (IFE).
"Nosotros contaremos casilla por casilla, distrito por distrito y estado por estado los votos de presidente de la República, pero tenemos prohibido emitir una constancia de mayoría al candidato con la votación más alta. Esa calificación presidencial, desde el año 2000, corresponde al TEPJF", explicaron anoche a este diario los consejeros Arturo Sánchez Gutiérrez y Marco Antonio Gómez Alcántar.
Informaron que lo único que pueden dar a conocer, lo que tienen permitido por ley, es una tendencia de votación de los comicios presidenciales, aunque para esta elección del 2 de julio, la preferencia ciudadana respecto a los candidatos presidenciales no fue posible ante lo estrecho de los resultados.
Los consejeros electorales Sánchez Gutiérrez y Gómez Alcántar comentaron que independientemente de que el miércoles próximo el IFE dé a conocer un resultado más completo de la votación presidencial a través del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), el TEPJF debe definir al ganador, a partir de estos totales preliminares y a la luz de posibles impugnaciones de partidos, coaliciones o alianzas.
Gómez Alcántar, presidente de la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos del IFE, explicó que la votación final de presidente de la República está sujeta a la impugnación que pudieran hacer los partidos, coaliciones o alianzas sobre el resultado de una o varias de las 130 mil 488 casillas instaladas este 2 julio.
Y la única instancia legal para conocer y resolver de ese tipo de impugnaciones será el TEPJF a través de sus cinco salas regionales distribuidas en cada una de las cinco circunscripciones en las que se divide electoralmente México.
Sánchez Gutiérrez explicó que la clave de todo está en la votación de las casillas, porque ahí -en las mesas de votación- es donde se cuenta por primera y única vez cada uno de los sufragios ciudadanos.
Explicó con lápiz en la mano y papel blanco sobre el escritorio:
"El supuesto fraude de 1988 se debió más a la desaparición de actas de votación por casilla que a la aparente desaparición de votos de presidente. ¿Por qué? Porque en cada casilla se levanta un acta que describe quién tomó los datos de la votación de presidente, diputados y senadores, delante de quién (representantes de partidos) se tomaron, a qué hora terminaron el conteo y a qué hora se mandó a la Junta Distrital el acta con todos los votos contabilizados", dijo.
Cada acta es el referente real o único de la elección, precisó.
Agregó Arturo Sánchez: "Esa acta de casilla contiene los resultados de votación de presidente, diputado y senador. Pero en el caso concreto de la votación de presidente, éstos se suman casilla por casilla en las 300 juntas distritales. Cada Junta Distrital suma el resultado en actas de entre 430 y 450 casillas. Luego lo envían al Consejo Estatal, donde se concentra todo el material para enviarse al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación".
Los consejeros electorales precisaron que en el caso de la elección de diputados federales, las juntas distritales sí emiten una constancia de mayoría, y los consejos estatales hacen lo propio en el caso de los candidatos al Senado de la República electos; pero, en ningún caso, puede alguna representación del Instituto Federal Electoral (IFE) expedir una constancia de mayoría de presidente de la República.