El Universal México
 
 Buscar en: 
 
 
"Necesario que se logre reconcilación para lograr gobernabilidad"

El ex candidato a la Presidencia alerta en su libro, ´El desacuerdo nacional´, que en el horizonte nacional se prefigura una crisis que provocaría que el país no llegue a 2010 sin una conflagración mayor
- A   A   A +

MARTHA ANAYA
El Universal
Lunes 12 de junio de 2006

En el horizonte nacional -afirma Manuel Camacho Solís- se prefigura una crisis que se debe evitar. Sin crecimiento, con una política excluyente y cerrada, sin justicia imparcial, sin diálogo verdadero, el país no llegará a su centenario, al 2010, sin una conflagración mayor que, en las condiciones actuales de la sociedad y del mundo, no resistiría.

Y la única manera de superar esta situación, el desacuerdo nacional que se vive, y lograr la gobernabilidad en los próximos años, es un "diálogo nacional", afirma, ya que el 3 de julio los contendientes y sus aliados tendrán que decidir: continúan y profundizan el enfrentamiento, o consideran la posibilidad de una reconciliación. "Ese es el dilema. Esa es la encrucijada. De esta decisión dependerá todo".

Explicar las razones del desacuerdo y llamar a un diálogo nacional, es en esencia el tema del libro que Manuel Camacho Solís presentará el próximo martes por la noche -a las 19:00 horas en el hotel Sheraton Alameda- bajo el título El desacuerdo nacional, editado por Aguilar.

A lo largo de las 354 páginas de su texto, el estudioso (egresado de la UNAM y de El Colegio de México, ex regente de la ciudad, ex canciller, primer comisionado para la Paz en Chiapas, actualmente uno de los coordinadores de las redes ciudadanas de Andrés Manuel López Obrador) explica las razones del desacuerdo en que vivimos y la manera en que podría darse en diálogo nacional que se requiere con urgencia.

Y es que, subraya, en cuanto ocurra la elección el próximo 2 de julio, el comportamiento de la derecha dejará un mal sabor de boca. Si gana el candidato de la izquierda, quedará en la conciencia colectiva que intentaron evitar la candidatura de López Obrador con todos los recursos a su alcance, sin importar la legalidad o legitimidad de los mismos:

"De triunfar la derecha, habrán dejado enojada e inmovilizada a una oposición que tendrá un peso mucho mayor al que tenía y que tendrá pocos incentivos para cooperar con el gobierno. Como es previsible, la situación del próximo sexenio no será tan favorable como la de este".

Ciertamente, reconoce, la derecha puede gobernar sin acuerdo, como lo ha hecho, pero al costo del estancamiento y la descomposición. La izquierda también podría hacerlo, pero al costo de reducir los alcances de su programa.

En las condiciones actuales de la economía, la sociedad y el entorno internacional -continúa Camacho-, es imposible el triunfo total de la izquierda o la derecha, como hasta cierto punto ocurrió con el triunfo de uno de los bandos a raíz de la Reforma y de la Revolución Mexicana. No tenemos una década, y mucho menos dos, para esperar que uno de los bandos se imponga sobre el otro.

Y entre más profunda y prolongada sea la confrontación, peor será para el país. "Esa es una guerra que ninguna de las dos partes -la derecha y la izquierda- podrá ganar... La victoria y el dominio completo de uno de los bandos sólo sería posible en una dictadura, y aun en ese caso, ésta sería de corta duración. En cambio, la prolongación de un conflicto sin solución le provocará al país daños adicionales".

Por ello, insiste, lo ideal sería pactar las reformas esenciales de la nueva gobernabilidad en un paquete de reformas políticas que faciliten la formación de la mayoría, la consolidación de un régimen pluripartidista saneado y representativo. Y pactar asimismo la nueva estrategia de desarrollo con justicia que permitiera aumentar la competitividad y reducir efectivamente la pobreza.

Desde su perspectiva, si el nuevo gobierno y la oposición principal que resulte de la elección no impulsan el pacto, ningún otro actor podrá hacerlo: "Los empresarios no tienen los instrumentos del poder y de la representación en sus manos. El Congreso estará dividido y responderá a múltiples intereses... El nuevo presidente es el único que tendría la capacidad para generar una iniciativa exitosa".

Pero lo más importante es que se dé la gran participación de los ciudadanos y que cambie la correlación de fuerzas, pues así quien gane tendrá la obligación moral y la necesidad política de no repetir la historia de concentrar el poder y usarlo para fines distintos a los del bienestar de la gente.

 
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Mapa de sitio
© 2006 Copyright El Universal Online México, S.A. de C.V.