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Los postulados de Juárez siguen vigentes

Con Benito Juárez, afirma, se recuerda que no existe cambio perdurable si no es a través de la ley, que no se puede gobernar desde la intolerancia. Señala que la figura del Benemérito de las Américas la han usado políticamente
Martes 21 de marzo de 2006 REDACCIÓN | El Universal

Aunque algunos gobiernos mexicanos han intentado lucrar políticamente con la figura de Benito Juárez y otros han descolgado su retrato, e incluso lo han sacado de Los Pinos, el Benemérito de las Américas y sus postulados tienen hoy plena vigencia, asegura el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Juan Ramón de la Fuente.

El rector De la Fuente, quien preside el Consejo Consultivo de los Festejos del Bicentenario del Natalicio de Benito Juárez, responde un breve cuestionario sobre la vigencia del pensamiento juarista.

-Juárez es un hombre de su tiempo, pero también lo es de todos los tiempos. Sus postulados tienen hoy plena vigencia, sobre todo en lo que se refiere a la formación de un Estado civil moderno inspirado en un liberalismo auténticamente mexicano: laico, racional y progresista.

-No necesariamente. Algunos la han usado y hasta han pretendido lucrar políticamente con su figura. Otros, en cambio, han descolgado sus retratos y hasta ¡lo sacaron de los Pinos! Pero Juárez, con sus contrastes, es un mexicano universal, probablemente la figura más conocida de nuestra historia y está vivo, en nuestra conciencia social.

-Recordar a Juárez es recordarnos que no existe cambio perdurable si no es a través de la ley, que no se puede gobernar desde la intolerancia y que la moralidad política es fundamental para tener y mantener credibilidad ante el pueblo. Por eso, lo primero es hablar con la verdad, como lo hizo él: la verdad que ilumine la vida republicana, que presida el ejercicio de nuestras libertades, que dignifique nuestra vida democrática, que fortalezca el prestigio del servidor público y que rescate la credibilidad de los políticos.

Reflexionar sobre su figura, su obra, su lado humano. Sin excesos, no los requiere. Con rigor intelectual.



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