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Jóvenes suicidas, tendencia en aumento

Los adolescentes representan en México el grupo más vulnerable. La Depresión, ansiedad, daño neurológico en etapa temprana, consumo de sustancias adictivas y problemáticas económicas y familiares potencializan la tragedia
Viernes 10 de febrero de 2006 CRISTINA PÉREZ-STADELMANN | El Universal

Los niños y los adolescentes, al igual que los adultos, sienten que hay dificultades que no pueden superar; y, en ocasiones, la muerte comienza a ser un tema recurrente en su vida.

Estadísticas del Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI) indican que en México, los adolescentes representan el grupo de edad más vulnerable para el suicidio, a causa de situaciones o problemas, aunado a factores de depresión, ansiedad, daño neurológico en etapas tempranas, así como el consumo de sustancias adictivas.

Expertos aconsejan a los padres de familia estar atentos a cualquier señal que indique que el menor está alertando sobre su intención de suicidio; una tendencia que se incrementa de manera alarmante en México y en el mundo.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud, cada año se suicidan en el orbe cerca de un millón de personas. De hecho es la primera causa de muerte violenta entre hombres y mujeres entre 15 y 34 años de edad, ya que es mayor el número de personas que fallecen por su propia voluntad que aquellas producidas anualmente por el conjunto de todos los homicidios y los conflictos bélicos del planeta.

Sujeto de controversia, tabúes, juicios y mitos; para unos, la autoeliminación o suicidio podría ser entendida como una opción simplemente imposible, un reflejo de cobardía, desesperación y egoísmo por aquel que se quita la vida; mientras que para otros podría significar una solución definitiva a sus problemas. En todo caso, nunca es uno y único el factor que conduce al suicidio, según afirmó el siquiatra Carl Jung, pues, "no se puede entrar a la mente del suicida para explicar el porqué de esta opción".

En México, el Consejo Nacional de Población (Conapo) identifica al suicidio juvenil como la tercera causa de muerte entre adolescentes sólo después de los decesos por accidentes automovilísticos y homicidios. En años recientes, se ha venido reportando un notable incremento en las tazas de suicidios entre la población infantil y juvenil a nivel nacional, sobre todo en el Distrito Federal, Yucatán, Campeche, Tabasco y Jalisco.

En opinión de la senadora Isabel Castellanos Cortés, el suicidio entre los niños y jóvenes ha aumentado peligrosamente, sin que las instituciones de salud cuenten, hoy por hoy, con programas integrales para atender este fenómeno social.

Según reportes de la Secretaría de Salud, entre 1990 y 2000, la tasa de mortalidad por suicidio se duplicó en el grupo de edad de 11 a 19 años. Según los datos, el número de hombres que se suicidan es cinco veces mayor que el de las mujeres, sin embargo; ellas cometen tres intentos suicidas más que los varones.

La desintegración familiar y la perplejidad ante la competitividad que exigen los nuevos criterios económicos en un mundo globalizado son algunas de las causas más visibles del suicidio. Investigadores han advertido que el alto índice de suicidios tanto en países industrializados como en los no industrializados parece estar ligado al hecho de que ambos padres tengan que producir y ausentarse de la casa.

"Para evitar el incremento de este problema social, México debe impulsar y diseñar un programa de cobertura nacional, relativo a la investigación, prevención y detección de las causas del suicidio infantil y juvenil", continúa Castellanos Cortés.

"La inseguridad social, la desintegración familiar, y una escasa preparación para el trabajo son algunas de las causas sociales que aunadas a la permanente crisis existencial de la juventud, pueden precipitar el número de suicidios. Por lo tanto, el índice de niños y jóvenes con tendencias suicidas aumentará mientras no se atiendan los problemas de conducta a temprana edad.

"Un adecuado estudio sicológico, de salud y sociológico en los niños que asisten a las primarias públicas, sería determinante para saber su posible comportamiento cuando sean jóvenes adultos. Una atención adecuada y a tiempo sería fundamental para evitar la formación de delincuentes o suicidas en potencia", agrega.

Datos aportados por el Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI) indican que las principales causas de suicidio entre los jóvenes mexicanos incluyen factores tales como maltrato sicológico o físico, abuso sexual, exigencia escolar mezclada con dificultad de aprendizaje y disputas en el núcleo familiar.

Asimismo, la inexactitud en los datos estadísticos se atribuye a que la mayoría de los suicidios acaban por definirse como "accidentes"; sobre todo, cuando el acto es cometido por un niño o adolescente, pues el suicidio es un hecho difícil de aceptar por las familias, y por ello también difícil de certificar por los médicos forenses y ministerios públicos.

"La intención de la mayoría de los jóvenes suicidas parece ser cambiar los comportamientos y actitudes de otros, y no el acabar con sus propias vidas; sin embargo, no siempre se llega a tiempo para el rescate".

En entrevista para EL UNIVERSAL, el doctor Ricardo López Méndez, jefe de la Clínica de las Emociones del Hospital Psiquiátrico Infantil Juan N. Navarro de la Secretaría de Salud, detalló que cuando una persona repite la idea de quitarse la vida, cada intento aumenta el peligro de consumar el suicidio, al utilizar métodos cada vez más letales.

"Los individuos crónicamente suicidas continuarán intentándolo hasta que finalmente se quiten la vida, están obsesionados con el suicidio y a menudo se resisten a pedir ayuda". Por añadidura, se afirma que el desencadenante más frecuente entre los jóvenes suicidas es la depresión, relacionada con el fracaso en la relación amorosa.

De sicólogos a siquiatras, de religiosos a filósofos, ni siquiera hay concordancia en la definición del concepto de suicidio; sin embargo, científicamente se sabe que es una situación patológica que acompaña a diversas enfermedades como la depresión, la conducta autodestructiva, el trastorno bipolar, y el esquizofrénico. Aunado a esto último, estudios del Hospital Psiquiátrico Infantil Juan N. Navarro precisan que existe otro factor poco conocido entre la población referente al factor biológico. "Debido a una lesión en el sistema nervioso, o complicaciones de enfermedades al nacimiento, pueden surgir trastornos en el déficit de atención e hiperactividad, problemas de angustia y descontrol de los impulsos, estos últimos causantes de intentos suicidas", aseguran.

Datos aportados por el Consejo Nacional de Población (Conapo) destacan que hace dos décadas se podía afirmar que la mayor proporción de suicidios consumados ocurrían a partir de los 65 años de edad; sin embargo, la tasa de suicidio juvenil se ha incrementado considerablemente entre los 15 y los 25 años de edad. Conforme a diversos estudios, las estadísticas indican que actualmente las mujeres padecen más episodios de depresión, ansiedad y alcoholismo que los hombres; y que los adolescentes que corren mayor peligro de suicidarse son los que están deprimidos (la enfermedad de la era moderna); los que tienen problemas de alcohol o drogas (ya que las drogas pueden promover la depresión y las ideas suicidas); los homosexuales (ya que los bisexuales y los homosexuales enfrentan diversas formas de exclusión social); las jóvenes que están embarazadas (pues temen el rechazo y la ira de sus padres); aquellos que son talentosos o dotados (ya que sienten una enorme presión de ser perfectos en todo momento); así como aquellos que provienen de hogares en donde alguien se ha suicidado.

Dificultades en la escuela

En este orden de ideas, el doctor López Méndez indicó que situaciones como haber reprobado en la escuela, humillación, castigo por parte de los padres, rivalidad entre los hermanos, y trastornos como la depresión, el déficit de atención e hiperactividad, el descontrol de los impulsos, así como los problemas de angustia frente a las habilidades de aprendizaje pueden ser causantes que precipiten la idea de quitarse la vida.

El especialista recomendó, sobre todo a los padres de familia, estar atentos e identificar estas características en sus hijos, para solicitar tratamiento oportuno, incluso desde que nacen. "Son múltiples los mitos y la desinformación en torno al suicidio, por lo tanto y para evitar el incremento de este problema social, es importante que en los hogares se atiendan los reclamos de los jóvenes. De hecho, 80% de los menores que intentan o logran suicidarse lo anuncian verbalmente o por escrito días o meses antes, razón por la cual el adulto debe prestar atención y ver qué está pasando con él", comenta el especialista.

"Existen señales de advertencia como lo son las amenazas suicidas, mostrar cambios repentinos de conducta, comenzar a regalar posesiones atesoradas, y correr altos riesgos u optar por la autodestrucción".

El doctor Ángel Treviño Labastida, médico siquiatra con especialidad en niños y adolescentes del hospital Inglés, asegura que la depresión puede llevar a los jóvenes a intentar suicidarse porque los adolescentes que están deprimidos a menudo tienen un "pensamiento limitado", frente a cual, solamente encuentran dos opciones que son la vida o la muerte.



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