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AMLO asegura: conmigo no habrá "medicinas amargas"

"Hay que conocer bien la historia", dice a Fox en referencia a Juárez
Domingo 22 de enero de 2006 Jorge Ramos Pérez | El Universal

GUELATAO, Oax.- Andrés Manuel López Obrador, candidato de la alianza "Por el bien de todos" a la Presidencia, caminó un centenar de metros a la entrada de este poblado, para colocar una ofrenda floral en el obelisco a Benito Juárez, pero se topó con que todo el adoquín de la plaza fue levantado anoche por orden del gobernador Ulises Ruiz, hombre cercano al abanderado del PRI, Roberto Madrazo, según el testimonio de pobladores.

"No voy a caer en provocaciones", dijo el aspirante presidencial de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo (PT) y Convergencia, pero "nos van a hacer lo que el viento a Juárez", concedió después.

Como parte de su campaña presidencial, López Obrador ha recurrido al homenaje a quienes son historia de México, como Vicente Guerrero e Ignacio Manuel Altamirano. Ayer visitó el lugar donde nació Benito Juárez, a quien en este año se conmemora por el bicentenario de su natalicio y motivo por el que remontará al pueblo, según anticipó el viernes al gobernador Ruiz.

Entre la arena y los adoquines amontonados en la plazoleta, el tabasqueño caminó juanto a Margarita Galicia Juárez, sobrina nieta del Benemérito de las Américas. Algunos cayeron antes de la colocación de la ofrenda floral. Luego vendrían los discursos.

"Juárez, el paisano de paisanos ha sido demasiadas veces el pretexto del turismo político-electoral. De todos nosotros, y muy especialmente de ustedes, depende que se interrumpa para siempre la celebración del ritual con sus características fatales: rutina, indiferencia, derroche provisional, demagogia", advirtió el escritor Carlos Monsiváis, invitado de López Obrador.

El candidato vitoreado por cientos de personas que a gritos o con letreros le expresaban su fervor. Israel Hernández Rojas y Raciel Velasco, oriundos de San Miguel Talea de Castro, portaban una manta con la leyenda "México necesitaba un mesías y llegó López Obrador. Viva el futuro presidente".

Monsiváis miró lo escrito por Hernández y replicó: "Sin ánimo de pelear con una manta, lo que México requiere en este momento no es un mesías, para nada. Lo que México requiere es un conjunto de gobernantes racionales, honrados y capaces de verificar una definición en verdad humana y humanista de lo que significa el respeto".

En seguida intervino el candidato. "Hay jueces y tribunales que protegen al débil ante el abuso de poder, el abuso y la arbitrariedad".

Juárez, añadió, dejó enseñanzas y la mayor es que "actuó como autoridad con honestidad, con austeridad, con integridad (.) sobre todo por lo que ha padecido nuestro país, todo lo que conocemos de corrupción y abuso de poder que ha dado al traste con todo".

Luego firmó el libro de visitantes que Ulises Ruiz signó el viernes pasado hasta la última página. López Obrador escribió dos mensajes: uno en la pasta, después del texto de Ruiz, y otro en un nuevo libro. Los empleados del ayuntamiento se negaron a mostrar lo escrito por el mandatario estatal.

Seguido por sus simpatizantes, López Obrador se encaminó después a la laguna donde ocurrió el pasaje histórico en el que Juárez fue empujado por el viento en su canoa hasta el centro sin que le pasara nada. Le están colocando piedritas en el camino, le preguntó un periodista en ese lugar, a lo que respondió contando el hecho ocurrido al benemérito, y "por eso se dice que nos hacen lo que el viento a Juárez".

De paso, criticó al presidente Fox, quien en un discurso equivocó el bicentenario de Juárez con centenario. "Hay que conocer bien la historia".

Estoy contento, insistió, para eludir las preguntas hasta que un hombre le inquirió: "¿Cuando llegue a la Presidencia habrá medicina amarga como hubo con Zedillo?"

López Obrador le respondió: "No voy a contestar eso, ¿usted es de Guelatao?". El hombre de piel morena contestó: "Sí, soy de la sierra de Juárez". El candidato entonces replicó: "No, no va a haber más medicinas amargas".

Acompañado de José María Pérez Gay y de su coordinador de Redes ciudadanas, Adán Augusto López, López Obrador abandonó Guelatao.

En la noche, encabezó un mitin en la capital del estado donde firmó 34 compromisos con Oaxaca,lo que hace en cada estado que visita.

Ofreció pensiones de 730 pesos mensuales a 169 mil ancianos; 43 mil becas de 730 pesos a discapacitados pobres; un millón de paquetes de útiles escolares en primaria y secundaria; sembrar 200 mil hectáreas de árbol maderable en Oaxaca; construir una nueva refinería en Salina Cruz para reducir 25 por ciento la importación de gasolina, porque "vamos a dejar de comprar gasolina al extranjero", y prometió respetar la libertad de expresión, "porque es vergonzoso que aquí la autoridad persiga a los periodistas".



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