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Ser rico a toda costa era la meta del jefe de Los Tiras

Se detalla en el expediente de su caso que imitaba a peligrosos plagiarios

Francisco Gómez
El Universal
Martes 10 de enero de 2006

Imitador de los más peligrosos secuestradores que hayan operado en México, Abel Silva Díaz, jefe de la banda de plagiarios conocida como Los Tiras, intentó durante más de cinco años de carrera delictiva ser rico a toda costa.

En su trayectoria criminal se cuentan al menos nueve raptos comprobados, entre ellos los de dos artistas y la hija de un ex jefe policiaco, los que creyó sus grandes golpes; pero hoy preso, lo que le espera no es riqueza ni comodidad, sino un juicio por el que puede alcanzar más de 50 años encarcelado.

Con Silva Díaz a la cabeza, la banda de Los Tiras definió su zona de influencia a partir del Distrito Federal y se extendió al estado de México e Hidalgo, en donde lo mismo empresarios que niños escogieron como víctimas para obtener botines que oscilaban entre los 10 y 30 millones de pesos, según el expediente del caso al que tuvo acceso EL UNIVERSAL.

Parecía que nada los detendría. Abel, como le decían sus cómplices, amenazó, gritó y maltrató a sus víctimas, pero finalmente cayó y desde el Reclusorio Oriente, poco a sus secuestros.

Dos estudiantes pobres

Los menores José Luis y Silvia México fueron dos de las víctimas escogidas por Silva Díaz y por ellos exigió inicialmente el pago de 10 millones de pesos a cambio de su libertad, pero terminó aceptando 800 mil pesos y un lote de joyas. El 29 de mayo del 2002, cerca de las 06:40 horas, los dos menores estudiantes salieron de su domicilio en la colonia del Valle, a su escuela. Iban a bordo de vehículo Audi, color gris, cuando los ocupantes de un Derby les cerraron el paso en la calle de López Cotilla.

Ahí, los sometieron y los pasaron a otro vehículo. Aproximadamente a las 08:00 horas de ese día, fue la primera de decenas de llamadas que se prolongaron hasta el 20 de junio. Durante esos 23 días, la tensión que causó la banda de Los Tiras a la familia de las víctimas fue indescriptible. Desde amenazas telefónicas de asesinar a los dos menores hasta videos en donde las víctimas narraban malos tratos de sus captores, fueron la tónica para lograr su objetivo.

"Los vamos a mutilar", amenazó el jefe de la banda a la familia de los menores. El cautiverio y que causó secuelas de terror a los menores se realizó bajo tensas negociaciones, pues reunir los 10 millones de pesos era una tarea imposible. Pero Abel no estaba dispuesto a ceder, porque "el asunto no era negociable, y por esa cantidad prefería matarlos".

"Estamos bien parados en la policía y si llevan el vehículo para buscar huellas no encontraran nada de nosotros", advirtió Abel a la familia mientras seguía la negociación por el pago de los 10 millones de pesos. "Están complicando las cosas -amenazó días después de los primeros contactos- y desde este momento torturaremos a los menores". Mi gente -dijo- se encuentra muy disgustada por su actitud.

Todo mi grupo -confesó- sabe que cualquier error nos podría costar 50 años de prisión, por lo que pedimos un pago decoroso por el riesgo que corremos, pero después de pedir inicialmente 10 millones se bajaron a 5 millones, luego a tres millones y finalmente aceptaron ofreció 850 mil pesos más un lote de alhajas.

El ´flotillero´

Luis es un empresario que comenzó a vivir un viacrucis el 14 de marzo de 2001, cuando al filo de las 10:00 horas fue secuestrado por Los Tiras. Iba en una Voyaguer por la colonia Arboledas del Sur, en la delegación Tlalpan, en el momento en que una Suburban lo interceptó, bajaron dos hombres con pistolas. "Me dijeron que agachara la cara y me la cubrieron con una toalla que traía en el auto".

La suburban avanzó como 10 cuadras y detuvo su marcha. Cambiaron de vehículo y le dijeron: "No te levantes, ni grites, porque te rematamos", al tiempo que sentía el cañón de una pistola en el cuello. Me quedé acostado sobre el asiento sin moverme hasta llegar a la casa de seguridad en el que lo mantuvieron cautivo ocho días.

 
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