Jorge Octavio Ochoa, Silvia Hernández, Justo May y Yazmín Rodríguez/Enviado y corresponsales
El Universal
Domingo 23 de octubre de 2005
CANCÚN, QR. El huracán Wilma dejó al menos tres personas muertas, un millón de damnificadas, graves daños en el suministro de energía eléctrica, en la industria turística y en el sector público de Quintana Roo. El mayor número de afectados se concentra en el centro turístico de Cancún, donde unas 700 mil personas han perdido o al menos visto afectadas sus casas.
En Playa del Carmen el mar avanzó cerca de 200 metros en la ciudad, inundando zonas habitacionales y comerciales, informó Pedro Juárez, del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social.
El gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, dijo que a las pérdidas provocadas por el fenómeno natural se suma la ola de vandalismo desatada desde la Riviera Maya hasta Cancún, en las grandes cadenas comerciales. La policía municipal se declaró incompetente para detener esta ola de pillaje, por lo que empresarios están pidiendo la intervención del Ejército.
En Yucatán, se reportó una persona muerta (según un informe extraoficial), afectaciones a decenas de viviendas, carreteras y cuantiosos daños a la agricultura.
El pasado viernes, al mediodía, Wilma entró a Quintana Roo por la isla de Cozumel con categoría 4. Se estima que la madrugada de este domingo, abandone la Península de Yucatán para internarse al golfo de México. Hasta el cierre de esta edición, según el Centro Nacional de Huracanes, Wilma se localizaba a 25 millas al noroeste de Cancún y a 405 millas al oeste suroeste de Key West Florida.
Botín de ?pillos?
En Quintana Roo, el mayor número de afectados se concentra en el centro turístico de Cancún, donde unas 700 mil personas han perdido total o parcialmente sus casas.
En Cozumel, Playa del Carmen, Riviera Maya e Islas Mujeres, unas 300 mil personas han perdido total o parcialmente sus bienes, informó el gobernador del estado, Félix González Canto.
A la devastación ocasionada por el fenómeno natural se suman los actos de pillaje, que rebasan a la policía municipal.
Incluso, el subsecretario de Desarrollo Social, Antonio Sánchez Díaz de Rivera, al arribar la tarde de este sábado a Chetumal, ofreció al gobernador del Estado, Félix González Canto comunicarse con las autoridades del gobierno federal para atender esta necesidad de seguridad para Cancún.
Las grandes cadenas comerciales han sido las más castigadas; una empresa de electrodomésticos sufrió el robo total de mercancías en una de sus bodegas y otra, dedicada a la venta de motocicletas, sufrió de al menos una veintena de este tipo de vehículos.
Hasta ayer, unas 37 mil personas permanecían en refugios del estado; de éstas, unas 20 mil en Cancún .
Así, en Cancún hay 131 refugios temporales de los 160 en todo el estado, informó el subdirector de Atención de Emergencias de la Secretaría de Gobernación, José Luis Flores. Indicó que hay daños graves en el suministro de energía eléctrica, ya que todas las torres principales del tendido de línea se colapsaron.
El ojo del huracán, según informó José Luis Flores, salió de la ciudad de Cancún en torno de las 17:45 horas; sin embargo, se espera que en las próximas horas la parte posterior del meteoro impacte nuevamente sobre este puerto turístico con rachas de viento con 150 kilómetros por hora, para salir finalmente por el norte de estado, a la altura de Cabo Catoche.
En resumen, el municipio de Benito Juárez, mejor conocido como Cancún, es hoy una ciudad fantasma. Decenas de personas deambulan por las calles buscando: unos a sus familiares; otros sus pertenencias, pero otros más en abiertos actos de pillaje.
Barrios, colonias; zonas pobres y fraccionamientos ricos, todos por igual, viven la desolación y por todos lados se observa el mismo panorama: destrucción.
Grandes avenidas y pequeñas callejuelas se encuentran bajo el agua. Vehículos viejos o de lujo se han quedado varados, algunos de ellos a punto de ser cubiertos por el agua.
Los otrora hoteles lujosos ahora parecen búnquer de damnificados.
Pega a Yucatán con menos fuerza
En Yucatán, el huracán Wilma con categoría 3 ingresó por el puerto El Cuyo, en las primeras horas de este sábado.
El meteoro cumplió los pronósticos al afectar directa e indirectamente a 73 de los 106 municipios del estado, sobre todo a los de la región oriente, que apenas se recuperaban de los estragos que causó el huracán Emily en julio pasado.
Según el reporte de Protección Civil, fueron 157 las localidades que sufrieron los vientos huracanados de Wilma desde el amanecer de este sábado. Se prevé que sus últimos estragos se dejarán de sentir en las primeras horas del domingo, cuando abandone territorio mexicano.
El gobernador del estado, Patricio Patrón Laviada, informó que en total se evacuaron a 11 mil personas de los puertos yucatecos y diversos municipios del oriente.
La unidad de Protección Civil comentó la noche de este sábado que 159 localidades yucatecas registraron vientos huracanados muy fuertes y mil 223 vientos de tormenta tropical.
El paso de Wilma dejó decenas de árboles y algunos postes caídos, bloqueó carreteras e inundó modestas viviendas de los municipios de Río Lagartos, Las Coloradas, San Felipe, Santa Clara, Chabihau, San Crisanto, El Cuyo y en una parte de Telchac Puerto.
Aquí en el puerto más lejano de la franja costera de Yucatán, El Cuyo, se registraron los vientos más violentos, ya que Wilma entró en las primeras horas y sorprendió al pequeño poblado en donde por decisión propia se quedaron unas 200 personas.
Ahí fue donde se sintió con mayor rigor la fuerza del huracán Wilma, que para fortuna de la península arribó con categoría 3.
Por otro lado, el gobierno del estado admitió que los mayores daños que dejó Wilma son a la agricultura como son siembras de maíz, papaya maradol y también en la pesca ya que la inactividad provocó que cerca de 8 mil pescadores paralizaran sus actividades desde el miércoles pasado.