Su intención era ser ermitaño. Ese objetivo perseguía cuando llegó a México hace 37 años y se instaló a las afueras del entonces tranquilo pueblo de Tepoztlán, Morelos. Este sacerdote de 75 años, que se autodescribe como "un gringo viejo", no pudo cumplir con su deseo, "Dios no lo quiso así. Él tenía otros planes para mí", cuenta y suelta una sincera carcajada que se repite cuando explica que su nombre es Donald Wainwright, "mi nombre es el de un pato. En México preferí usar mi nombre monástico que en español es Buenaventura". El padre Buenaventura Wainwright está lejos de la vida tranquila y solitaria que añoraba tener. Sobre todo en estos días, cuando está más ocupado que nunca, ya que el próximo lunes 4 de julio estará frente a la Asamblea General de Obispos del Consejo Episcopal Mexicano (CEM) para presentar formalmente el proyecto en el que trabaja desde enero del 2004. Se trata de Courage Latino, una organización que defiende la idea de que la homosexualidad se puede "curar".
En este controvertido camino, el padre Buenaventura no está solo. Óscar Rivas, un diseñador de 26 años que asegura "estar sanado", se ha impuesto la meta de formar en México una organización católica que ofrezca una "terapia reparativa" a los homosexuales que desean dejar de serlo.
Para lograr su objetivo, el padre Buenaventura y Rivas invitaron a México al padre John Harvey, fundador de Courage, un apostolado católico con sede en Nueva York y que funciona desde 1978, para que sea él quien respalde su trabajo ante los obispos mexicanos y, de paso, funde el primer capítulo de la organización en un país hispano.
De la castidad a la ?reparación?
El padre Harvey ganó notoriedad dentro de la Iglesia católica por ser autor de libros como La persona homosexual (1987), La verdad acerca de la homosexualidad: el llanto de la feligresía (1996) y Atracción sexual al mismo sexo: una guía para padres (2003). Sin embargo, fuera del mundo católico este sacerdote perteneciente a la orden de San Francisco de Sales ha llamado la atención por ser el fundador de Courage, organización que en la actualidad cuenta con más de 100 grupos de apoyo a homosexuales en Canadá, Inglaterra, Irlanda, Polonia, Filipinas, Australia y Nueva Zelanda. El papa Juan Pablo II y el cardenal Alfonso López Trujillo, del Consejo Pontificio para la Familia, avalaron el trabajo de Courage, el cual busca "ayudar a los homosexuales a vivir castamente", explica el padre Buenaventura, quien aclara que en esta organización sólo se proporciona ayuda espiritual y no un programa de reorientación sexual.
En México se busca ir más allá. Óscar Rivas, quien hace tres meses creó y lanzó la página de internet de Courage Latino, asegura que de los 100 correos electrónicos que reciben diariamente, más de 90 por ciento son de personas que quieren "sanarse", por lo que desean obtener la anuencia del padre Harvey para que, en Latinoamérica y España, Courage brinde la "terapia reparativa", un método que ha causado todo un debate, debido a que lo utilizan pastores o "asesores" ligados a iglesias de corte evangélico y protestante que defienden la idea de que la homosexualidad es una enfermedad mental.
Desde abril de 1973, la Asociación Americana de Psiquiatría estableció que la homosexualidad no era un trastorno mental. La Organización Mundial de la Salud (OMS) tampoco la incluye en su clasificación de enfermedades mentales, sin embargo, en los últimos años, grupos religiosos, principalmente, han difundido posturas como la del siquiatra Aquilino Polaino, director del Departamento de Psicología de la Universidad de San Pablo-CEU, quien asegura que la homosexualidad es "un trastorno emotivo, producto de un déficit emocional, que tiene remedio".
El rostro de Óscar Rivas se ilumina cuando habla de estos "argumentos científicos" que, según él, refuerzan la idea de que sí hay un tratamiento que ayuda a "curar" la homosexualidad. Él mismo se pone como ejemplo y menciona el caso de otros "compañeros que ya están casados y con hijos".
Para Luis Perelman, vicepresidente de la Federación Mexicana de Educación Sexual y Sexología AC, agrupación que representa a 30 organizaciones dedicadas a la educación sexual, existe "una presión gigantesca desde el dogma, desde las iglesias que dicen: no debes ser homosexual. Lo único que hacen es daño a la gente por inculcar la culpa y la vergüenza".
?Sanación? al estilo AA
Instalado en el Monasterio Benedictino de Cuernavaca, donde ofrece ayuda espiritual y oficia misas, el padre Buenaventura explica que "curar la homosexualidad es reorientar a estas personas para que sientan que son heterosexuales; hay un daño psicológico, provocado por una violación o porque la figura paterna fue muy brutal, por lo que la persona rechaza su propia masculinidad".
Este sacerdote se educó religiosamente en un monasterio ubicado en Utah, Estados Unidos, y que pertenece a la congregación trapense, la cual "tiene la regla de San Benito con una observancia muy primitiva". Cuando habla no pierde el sentido del humor, sin embargo, su expresión es totalmente seria cuando acepta que le preocupa "la libertad que se le está dando a los homosexuales" en muchos países, entre ellos España, donde hace unos días se aprobó el matrimonio entre parejas gay. Para él sólo hay una explicación para ello: "Se respalda su moralidad, simplemente porque hay tantos heterosexuales que viven casi igual que los homosexuales, que su sexualidad es muy sucia".
El trabajar en "curar" a los gays es para el sacerdote una manera de ayudar a que se siga y respete "la voluntad de Dios", por ello ha costeado con sus propios recursos, aquellos que le manda cada mes su congregación religiosa, los gastos que ha generado el echar a andar el proyecto de Courage Latino.
Óscar Rivas espera que el primer grupo de Courage Latino comience a funcionar la próxima semana en las instalaciones del Centro Juvenil Guadalupano, que se encuentra en la basílica de Guadalupe. Uno de los primeros planes que tiene este joven, quien también ha recibido el apoyo del monseñor Pedro Agustín Rivera, es capacitar a asesores, entre ellos a miembros de Pro-Vida y de la Unión de Padres de Familia, para que pongan en marcha la "terapia reparativa", la cual se basa en los 12 puntos que se siguen en Alcohólicos Anónimos (AA), así como en el programa Aguas Vivas, que fue diseñado por grupos evangélicos de Estados Unidos.
Este veinteañero, que se educó en colegios católicos, confiesa que estuvo a punto del suicidio por la culpa que sentía al saber que era homosexual, por lo que acudió a sicólogos que le recomendaban que aceptara su orientación sexual, un camino que no lo convenció. En su búsqueda de ayuda encontró al padre Buenaventura y al grupo Exodus Latinoamérica, una organización cristiana que reúne a evangélicos y bautistas y que trabaja con la "terapia reparativa".
Y aunque Óscar y el padre Buenaventura insisten en la efectividad de la "terapia reparativa", diversas asociaciones médicas no avalan esta postura. Incluso, ante la creciente y propaganda de la "terapia reparativa" y los "ministerios de transformación", en 2002, la Asociación Americana de Psicología, así como otras ocho asociaciones de Estados Unidos, presentaron el documento Sólo los datos acerca de la orientación sexual y la juventud , en el que se resalta que la homosexualidad "no es un trastorno mental y, por lo tanto, no es necesaria una `cura`".
Además resalta que "el riesgo potencial de las "terapias reparativas" es alto, incluyendo depresión, ansiedad y conducta autodestructiva, ya que la alianza del terapeuta con los prejuicios sociales contra la homosexualidad puede reforzar el autorechazo".
Casarse y tener hijos
El padre Buenaventura y Óscar confían en que los obispos mexicanos apoyen sus planes para Courage Latino. El sacerdote estadounidense comenta que así como hay campañas del gobierno contra la homofobia y un movimiento mundial a favor de los matrimonios entre gay, los católicos, los obispos y los sacerdotes deben de tener "las agallas" para defender la palabra de Cristo.
La posición de la Iglesia católica respecto a la homosexualidad se encuentra plasmada en la Carta a los Obispos sobre la atención pastoral a las personas homosexuales , documento que en 1986 elaboró el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Ffe, Joseph Ratzinger, quien ahora es el papa Benedicto II.
En dicho documento se menciona que San Pablo presentó el comportamiento homosexual "como una ejemplo de la ceguera en la que ha caído la humanidad", además de que se condena el acto homosexual y se considera que la simple inclinación homosexual es una tendencia hacia "un comportamiento intrínsicamente malo desde el punto de vista moral".
En su campaña por crear Courage Latino, Óscar ha encontrado de la jerarquía católica mexicana dos respuestas: una de miedo y otra de apoyo. "Los sacerdotes que están en contacto con la parroquia dicen que les urge un programa para ayudar a los feligreses; pero entre mayor es el nivel jerárquico hay más temor de tocar este tema. Es chistoso, pero cuando llegamos con el obispo o los cardenales se muestran un poco temerosos".
Cuando a Óscar se le pregunta si piensa casarse, la respuesta se acompaña con una sonrisa: "Si está en los planes de Dios, sí? Cuando estaba en terapia pensaba que quería tener una familia y tener hijos. Espero que algún día Dios me dé ese regalo".
El padre Buenaventura no niega que puedan existir "recaídas" en quienes estén "sanados" de la homosexualidad, "es muy fácil pecar sexualmente, pero cuando se está bien rehabilitado hay menos posibilidades de recaídas? Si recae sería como cualquier pecador sexual, tiene que levantarse, confesarse y vivir castamente".