Con botones publicitarios con la leyenda "Sí al desafuero de Andrés Manuel López Obrador", trabajadores de la Tesorería del Distrito Federal iniciaron una campaña entre sus propios compañeros para expresar su malestar por la política laboral aplicada por el jefe de Gobierno capitalino en sus centros de trabajo. En la oficina tributaria número 61, ubicada en Mina y Guerrero, Carlos Arturo Toledano Sacramento confirmó que cada uno de los botones cuesta cinco pesos y por lo menos 120 personas adquirieron el botón. "Hay contribuyentes que nos han pedido botones para colocarlos en sus solapas".
Destacó que esta idea surgió de uno de sus compañeros y conforme se venden los botones se costea para otros. "Sí hay algunas ganancias para los que los venden", admitió, pues el precio en el mercado por cada botón publicitario oscila entre uno o dos pesos.
Dijo que esta idea surgió de las oficinas centrales de la Secretaría de Finanzas capitalina, ya que algunos de los empleados están muy molestos porque López Obrador les retiró un porcentaje que ganaban por el cobro de multas. "Era un pago que oscilaba entre los 10 a 15 mil pesos trimestrales", enfatizó.
Además, detalló, también obtenían recursos por otros fondos, tanto para los notificadores como para los empleados.
Por su parte, Francisco Camacho Valencia, de la sección 17 del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno del Distrito Federal (SUTGDF), aclaró que él no promueve la venta de los botones. "Yo compré uno".
Señaló que la política laboral aplicada en las Tesorería ha afectado a los empleados, ya que ahora muchos de los cobros de impuestos se realizan en los centros comerciales y bancos.
Incluso, Toledano Sacramento dijo que cerraron las oficinas auxiliares de la Tesorería que se encontraban en el Registro Público de la Propiedad, Canaco, Colegio de Notarios del DF, hospitales, Registro Civil, corralones y en algunas delegaciones políticas. "Esto ha mermado nuestro trabajo", indicó.
De repente Antonio Cruz interrumpe la plática: "Carlos, dame otros cinco botones".
Él, como trabajador de honorarios, también asegura ha salido perjudicado. "Este año ni siquiera nos tocaron vales de despensa", lamenta.