Trump ordena en Utah el mayor recorte de tierras protegidas

Se trata de más de 8 mil kilómetros cuadrados en reservas naturales, en los que se permitirá hacer exploración energética o la circulación de vehículos
Foto: AFP
04/12/2017
19:32
Víctor Sancho / Corresponsal
WASHINGTON
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió ayer recortar en 2 millones de acres (más de 8 mil kilómetros cuadrados) la extensión de dos Monumentos Naturales en el estado de Utah, un movimiento que deshace una designación de su predecesor, Barack Obama, y que supone la reducción de protección de tierras más grande la historia del país. 

La acción afecta a Bear Ears y Gran Staircase-Escalante, espacios a los que recorta el 85% y el 46% de su extensión, respectivamente, para permitir que en los nuevos territorios sin protección se pueda hacer exploración energética o se use para la circulación de vehículos.

Bear Ears fue creado por Obama el año pasado, en una de sus últimas acciones como presidente. Staircase fue protegido por el expresidente Bill Clinton en 1996.

Para Trump, la protección de tierra se convirtió en un abuso en administraciones anteriores a la suya, por parte de un gobierno federal lleno de burócratas lejanos a quienes se les da un “enorme poder (…) a expensas de la gente que realmente vive aquí”. 

“Nadie sabe mejor (que los habitantes de Utah) cómo usar la tierra”, proclamó el presidente de EU. Según el secretario de Interior, Ryan Zinke, deberán servir, además de para uso público de caminos y senderos, para que puedan usarlo granjeros con sus pastos, además de actividades recreativas de caza y pesca.

Desde su llegada al poder, Trump dirigió a su secretario Zinke una orden para que viera la posibilidad de reducir la superficie de territorio protegido para “devolverlo” a la ciudadanía. Políticos, empresarios y ganaderos aplaudieron el primer movimiento de la administración Trump en ese sentido.

Se dice que los más beneficiados serán las compañías dedicadas a combustibles fósiles, que podrán llevar adelante sus planes de exploración en estos territorios que se habían visto detenidos por las protestas de grupos nativos, como la comunidad Navajo.

Es probable que la decisión sea llevada a los tribunales, especialmente por grupos ecologistas y representantes de los puebles nativos americanos que han empezado a imponer demandas contra el decretro. El presidente de la Nación Navajo, Russell Begaye, insistió en un comunicado en la importancia crucial que los terrenos de Bears Ears tienen para su pueblo, y criticó que a pesar de las peticiones de reunión con Trump para tratar de disuadirle nunca fueron escuchadas.

“La decisión de reducir el tamaño del monumento se ha hecho sin consulta tribal”, se quejó el líder indígena, algo que en su opinión no le deja en otra tesitura que “litigar la decisión”. Es probable que otros pueblos nativos, como los Hopi o los Indian Ute, se unan a la causa.

Los que también están dispuestos a retar la decisión en los juzgados son los ambientalistas de Sierra Club, que a través de un comunicado calificaron la decisión de “un insulto a la soberanía de las tribus (…) y las personas que aman y se preocupan de los parajes naturales”.

lsm

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