Tailandia despide con fastuoso funeral al rey Bhumibol

Más de 150 mil tailandeses vestidos de luto despidieron al rey Bhumibol Adulyadej, fallecido hace un año; en la ceremonia de incineración no se permitió cámaras ni la transmisión en vivo al público
Foto: Xinhua
26/10/2017
14:11
BANGKOK
Con información de EFE
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Con rostros solemnes, incluso bañados en lágrimas, tailandeses vestidos de negro despidieron a su rey y figura paterna el jueves en las calles de Bangkok e instalaciones alrededor del país, en la culminación de un año de luto con centenarias ceremonias fúnebres.

El venerado monarca tailandés Bhumibol Adulyadej, fallecido hace un año, fue incinerado hoy en una ceremonia privada en Bangkok, en la que no se permitió la presencia de cámaras de los medios de comunicación y no fue retransmitida al público.

Previamente, una fuente de la organización del funeral señaló a Efe que no se divulgarán ni fotografías ni vídeos de la incineración, al considerar que fue un acto privado de la casa real, aunque esto no se mencionaba en la agenda del día.

Tres procesiones con miembros de la familia real, miles de soldados, un palanquín de oro, una carroza y una cureña con cañones transportaron una urna ceremonial que representaba los restos del rey Bhumibol Adulyadej desde el salón del trono del Dusit Maha Prasad a un crematorio recién construido.

La urna, colocada bajo un paraguas blanco de nueve capas y acompañada por un cortesano, fue elevada a la cámara principal del crematorio coronado de agujas doradas entre cánticos de monjes, el ulular de instrumentos tradicionales y el estruendo lejano de piezas de artillería. El nuevo rey Maha Vajiralongkorn ascendió los escalones cubiertos por una alfombra roja para encender velas e incienso en honor de su padre.

Decenas de miles de personas vestidas de negro siguieron de cerca las ceremonias, y millones más las vieron en vivo por televisión o en pantallas instaladas en lugares públicos.

Los funerales de Bhumibol, que durarán cinco días, comenzaron el miércoles cuando su hijo realizó ritos budistas en presencia de monjes y funcionarios.

Bhumibol será cremado en este día en el crematorio especial que representa el místico monte Meru, donde se cree que residen las deidades budistas e hindúes.

La urna ocupó el centro de las procesiones del jueves, incluida la que encabezó Vajiralongkorn, el único hijo del rey muerto. El contenedor de oro fue colocado sobre el Gran Carro de la Victoria. Construido en 1795 de madera tallada, cubierta de oro y laca, el carro ha transportado los restos de los miembros de la familia real desde la dinastía Chakri.

Más de 150 mil tailandeses vestidos de luto se acercaron hoy a las inmediaciones de Sanam Luang para seguir los actos funerarios, que incluyeron una multitudinaria procesión de la urna real por la mañana con más de 2 mil soldados vestidos de gala.

Al paso del carro, tirado por cientos de hombres en uniformes rojos tradicionales, la gente se postraba con las manos y la cabeza sobre el suelo en señal de veneración.

Bhumibol, quien murió el 13 de octubre de 2016 a los 88 años, ocupó el trono durante más de siete décadas.

La reina emérita Sofía de España, la soberana Máxima de Holanda y el príncipe Andrés del Reino Unido fueron algunos de los representantes de 42 gobiernos y monarquías que asistieron a las exequias en Bangkok, donde se desplegaron unos 58 mil policías para velar por la seguridad.

EL REY BHUMIBOL

Bhumibol, que reinó con el título de Rama IX, falleció el 13 de octubre de 2016 a los 88 años y tras siete décadas en el trono, lo que le convertía en el decano de los jefes de Estado del mundo.

Hasta su muerte, fue el único monarca que conocieron la mayoría de los tailandeses, que lo tenían como un ser casi divino, símbolo de unidad y guía de la nación.

"Él fue una figura paterna encumbrada sinónimo de la identidad cultural y nacional (...) El gran respeto y reverencia por él se debía principalmente a ceremonias y rituales de patrocinio real", indicó a Efe Chaowarit Chaowsangrat, profesor del Departamento de Historia de la Universidad de Thammasat, en Bangkok.

Chaowarit recordó que, igualmente, la monarquía estaba y está protegida por la estricta ley de lesa majestad, que castiga con entre tres y quince años de cárcel cualquier crítica o comentario considerados ofensivos hacia la institución.

"Pero el rey también se ganó su popularidad viajando de forma infatigable a lo largo del país, sobre todo durante los primeros años, hablando con gente de toda procedencia e inaugurando miles de proyectos para ayudar a los pobres y marginados", manifestó.

lsm

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