Rusia se prepara para seis años más de Putin

Ciudadanos votan en elecciones en las que el mandatario es el claro favorito; el único opositor con posibilidades quedó excluido de la boleta
Miembros de la comisión de elección local preparaban ayer las máquinas de votación en una de las casillas instaladas para los comicios de hoy (ALEXANDER NEMENOV. AFP)
18/03/2018
03:21
Inder Bugarin
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Bruselas.— Los rusos comenzaron hoy a votar en unas elecciones en las que no existe la menor duda de quién será su próximo presidente.

Vladimir Vladimirovich Putin, de 65 años, seguirá al mando del gigante europeo tras unos comicios marcados por irregularidades electorales, manipulación de los medios de comunicación y la ausencia de una oposición creíble y unificada.

El equipo de campaña de Putin confía en que se impondrá en las casillas con un margen mayor al registrado en contiendas anteriores, por encima de 70% de los sufragios; de ahí que la única preocupación sea el índice de participación. Se han fijado como objetivo superar la barrera de 70%, pero de acuerdo con los sondeos de Levada Centre la movilización apenas rebasará 50%.

“Las encuestas sugieren que Putin ganará por un margen récord, pero una participación baja manchará su victoria, negándole un respaldo categórico al comienzo de su cuarto y probablemente último mandato”, sostiene un análisis del Servicio de Investigación del Parlamento Europeo. La investigación señala que los rusos ven en Putin a un presidente fuerte, que ha traído orden al interior y reinstaurado el estatuto de superpotencia.

Si bien hay inconformidad por el precario crecimiento económico, el aumento de la pobreza y los altos índices de corrupción, el estudio señala que Putin sigue siendo popular, en gran medida porque entre los rusos prevalece la percepción de que “el Zar es bueno”, los que son malos son los “boyardos” (los nobles terratenientes).

A diferencia de 2012, Putin llega a la cita como candidato independiente, requisito que cumplió en semanas al conseguir las 300 mil firmas requeridas. El resto de la boleta electoral la integran siete candidatos, todos “oficialmente tolerados por el sistema”, indica el reporte que circula entre los eurodiputados, incluyendo la antigua estrella de televisión Xenia Sobchak, la candidata con más visibilidad en la prensa internacional.

Hija de Anatoly, quien fuera mentor político de Putin, Xenia le puso color a la campaña denunciando abusos de derechos humanos y criticando la anexión de la península ucraniana de Crimea. A pesar de sus credenciales opositoras, los críticos la consideran un instrumento del Kremlin para aparentar que las elecciones son más competitivas de lo que en realidad son.

El líder del Partido Progresista, Alexey Navalny, era el único con capacidad de incomodar a Putin, pero fue excluido de la boleta electoral tras un proceso judicial calificado por la Corte Europea de Derechos Humanos como “injusto y arbitrario”.

Navalny, quien cuenta con una base de 200 mil seguidores y una red de 60 oficinas regionales por todo el país, ha centrado sus baterías en promover la abstención.

Los rusos empezaron a votar en el extremo oriental del país. El proceso se alargará 22 horas debido a lo grande del territorio. La votación se llevará a cabo en más de 97 mil colegios en Rusia y otros 400 en 145 países, aunque los rusos que viven en Ucrania no podrán ejercer su derecho a voto.

El próximo 7 de mayo Putin comenzará su nuevo mandato y durará hasta 2024, casi un cuarto de siglo después de que fuera presidente por primera vez. El sexenio estará dominado por la pregunta sobre quién será su sucesor.

A la fecha no hay señales claras, aunque de acuerdo con las encuestas, el ministro de Defensa, Sergei Shoigu, aventaja con 30% de popularidad, seguido por el de Exteriores, Serguei Lavrov, con 27%.

Objetivos ambiciosos. Por su parte, Putin, quien hizo poco esfuerzo durante la campaña, negándose a participar en debates con otros candidatos, se ha fijado ambiciosos objetivos para los próximos seis años, entre otros, aumentar en 50% el PIB para 2025, duplicar el gasto en carreteras y salud, reducir a la mitad la pobreza, ampliar a todo el país la cobertura de internet de alta velocidad y limitar el control del Estado de la economía.

“Con base en el historial de los últimos seis años, parece dudoso que cualquiera de estas metas se logre”, indica el documento de trabajo de la Eurocámara.

Señala que Rusia sólo crecerá 15%, el presupuesto no cuenta con la dotación necesaria para cumplir con los incrementos prometidos y el control del Estado de la economía ha venido expandiéndose en lugar de disminuir, actualmente en 70%.

 

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