24 | JUN | 2019
Imagen de archivo de un arresto por parte de elementos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos
(Foto: Archivo / EL UNIVERSAL)

Quería que deportaran a su esposa pero… terminó arrestado

08/05/2019
19:02
Carlos Salgado
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Antonio Oswaldo Burgos, de 48 años, intentó dar dinero a un elemento del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EU para que éste deportara a su pareja y a su hijastra, ambas de El Salvado

Un hombre fue sentenciado a cuatro meses de prisión federal y tres años de libertad supervisada, luego de intentar sobornar a un oficial de inmigración en Portland, Oregon, para que deportara a su esposa e hijastra, de origen salvadoreño.

Antonio Oswaldo Burgos, de 48 años, quería deshacerse de su esposa”, dijeron las autoridades.

La pareja pasaba por un momento complicado en su matrimonio.

Según “The Washington Post”, cuando se contemplaba la opción del divorcio, él decidió tomar la salida “fácil” y en mayo de 2018 siguió a un elemento del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) hasta un estacionamiento, donde se acercó a él y le ofreció una suma -no revelada- de dinero, a cambio de apoyarlo con la deportación de su cónyuge, a lo que el agente se negó, aunque recopiló sus datos.

El oficial, cuya identidad no ha sido revelada, denunció lo sucedido ante la Oficina de Responsabilidad Profesional, que lo ayudó a grabar una llamada con Burgos, en la cual éste le prometió tres mil dólares si expulsaba a su esposa del país. Durante una segunda llamada, se agendó una cita entre ambos para discutir el monto.

La reunión se efectuó en junio y fue ahí cuando Burgos aumentó la cantidad a cuatro mil billetes dólares si, además, deportaba a su hijastra, que es menor de edad. Tras este ofrecimiento, el hombre fue detenido por el Departamento de Justicia.

Según la Oficina del Fiscal de Estados Unidos, en noviembre Antonio Oswaldo Burgos se declaró culpable del cargo de soborno a un funcionario público y este lunes se dictó su sentencia.

"Confiamos en nuestros oficiales para que cumplan sus obligaciones con integridad", dijo Brad Bench, agente especial a cargo de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Seattle, en un comunicado. "Este caso debe enviar un fuerte mensaje de que aquellos que intenten coaccionar a un funcionario público serán castigados", añadió.

Hasta ahora, se desconoce el paradero de la mujer y su hija, y las autoridades no se han pronunciado al respecto.

lsm

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