Puigdemont mantiene lucha independentista

Exhorta a formar una “oposición democrática” en Cataluña; gobierno español asume las funciones del gabinete de la región
Miles de personas salieron ayer a protestar en Madrid contra la declaración unilateral de independencia proclamada el viernes por el Parlamento catalán. (PAUL WHITE. AP)
29/10/2017
01:50
Agencias
Barcelona/Madrid
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El gobierno español informó que comenzó a asumir las funciones que hasta ayer ejercía el gabinete regional catalán, al aplicar ya el decreto para restablecer la legalidad tras la declaración de independencia aprobada el viernes por el Parlamento autonómico; sin embargo, el ex jefe del Ejecutivo regional, Carles Puigdemont, ignoró las medidas y mantuvo su plan soberanista, al hacer un llamado a realizar una “oposición democrática”.

Horas después de ser destituido junto a todo su gabinete por el gobierno de Mariano Rajoy, Puigdemont emitió un mensaje institucional junto a las banderas de Cataluña y la Unión Europea (UE) y lo firmó como “president de la Generalitat de Cataluña”, tal como lo presentó también la transmisión de la televisión pública regional TV3.

“Ayer vivimos un día histórico, cargado de sentido democrático y sentido cívico”, dijo Puigdemont aludiendo a la votación en la que el Parlamento regional aprobó una resolución para proclamar una “República soberana” en Cataluña.

Criticó el hecho de que el Ejecutivo respondiera ordenando el cese de todo su “Govern” y convocando elecciones para el 21 de diciembre. “Son los Parlamentos los que escogen y cesan los presidentes”, indicó Puigdemont.

El ex presidente llamó a una resistencia pacífica a la intervención del autogobierno. “La etapa en la que hemos entrado la debemos seguir defendiendo”, dijo a los catalanes, y añadió: “No nos desviemos”.

También reclamó “paciencia, perseverancia y perspectiva” y llamó a una “oposición democrática” contra la intervención “sin abandonar una conducta cívica y pacífica”.

La llamada de Puigdemont a seguir adelante como si nada hubiera pasado confirma uno de los temores de Madrid —que las autoridades catalanas destituidas no reconozcan la intervención— y plantea un escenario con final abierto que podría ir desde la instalación de una legalidad paralela en Cataluña hasta la detención de las autoridades de la Generalitat desconocidas por el gobierno central.

En tanto, el gobierno de Mariano Rajoy asumió (al menos en decreto) las funciones del gabinete catalán.

Entre las medidas que aprobó el Ejecutivo español —con el respaldo del Senado— para recuperar la legalidad constitucional figura el cese de todo el gabinete de Puigdemont y la convocatoria de elecciones autonómicas para el 21 de diciembre, que anunció Rajoy, y que se hicieron efectivas con la publicación inmediata en el Boletín Oficial del Estado.

Los diferentes ministerios asumen las competencias regionales y ayer una comisión de secretarios y subsecretarios de Estado se reunió para asegurar el funcionamiento de la administración autonómica y de todos sus organismos conforme al orden constitucional.

Mariano Rajoy, a su vez, ha delegado en su vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, las funciones y competencias de jefe del Ejecutivo de la región de Cataluña, tras el cese de Puigdemont.

En Madrid, en cambio, miles de personas se concentraron en el centro de la ciudad para “defender la unidad de España” y contra la independencia de Cataluña, así como para reclamar la detención de Puigdemont.

Convocados por la Fundación para la Defensa de la Nación Española (Denaes), los manifestantes ataviados con banderas españolas y reunidos en la Plaza Colón gritaban consignas como “Viva España” y “Puigdemont a prisión”.

Los oradores que participaron en el evento llamaron a mantener la movilización contra el independentismo y demandaron firmeza al presidente Mariano Rajoy al momento de aplicar el artículo 155 de la Constitución. 

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