¿Por qué un pastel de boda llevó a una pareja gay ante la Corte Suprema de EU?

El Tribunal Supremo de EU evaluó hoy el caso de un cristiano de Colorado que rechazó preparar el pastel de boda de una pareja homosexual; es el caso más significativo sobre los derechos gay desde la aprobación del matrimonio del mismo sexo
(Foto: AFP)
05/12/2017
11:22
AFP
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¿Puede un pastelero negarle la torta de boda a una pareja homosexual? La Corte Suprema de Estados Unidos lo debate el martes, en el caso más significativo sobre los derechos gay desde la aprobación del matrimonio del mismo sexo.

El asunto enfrenta a Dave Mullins y Charlie Craig a un pastelero del estado de Colorado, Jack Phillips, que rechazó prepararles el pastel de boda el 19 de julio de 2012. Pocos se imaginaban entonces que cinco años más tarde se hablaría del asunto en el más alto tribunal de Estados Unidos y que los protagonistas estarían en las portadas de la prensa nacional.

Decenas de activistas de ambos lados se manifestaban el martes silenciosamente frente a la sede de la Corte en Washington.

En los carteles en apoyo al pastelero se podía leer: "Amo la libertad de expresión" o "Justicia para Jack". Pero activistas por los derechos LGBT denunciaban el "sectarismo". "Soy católica y lesbiana", señalaba una pancarta. 

Hannah Boltz, estudiante de secundaria de 18 años, pasó la noche en el lugar con la esperanza de asistir a la audiencia. 

"Discutimos este caso en clase. Según mis valores morales, la pareja debería poder conseguir su torta. Pero según la Constitución, el pastelero tiene el derecho de negarse porque es un negocio privado", afirma.

Invocando su fe cristiana, Phillips argumentó que su pastelería "Masterpiece Cakeshop", en los suburbios de Denver, no podía aceptar el pedido de Mullins y Craig.

La pareja presentó entonces una demanda, amparada en una ley de Colorado que prohíbe cualquier discriminación comercial.

ARTE Y FE
El caso no tardó en cargarse de contenido político y emocional, al afectar principios valiosos para los estadounidenses: libertad religiosa, igualdad sexual y libertad de expresión, protegida por la Primera Enmienda de la Constitución

Los abogados del repostero aseguran que la torta representa la institución del matrimonio y que "transmite un mensaje, no es un simple croisant".

"Jack atiende a todos los que ingresan a su comercio, cualquiera sea su historia y su medio social. Pero, como cualquier artista, no puede dar cualquier mensaje", explicó a AFP Jeremy Tedesco, abogado de Phillips.

"¿Debe ser obligado un fabricante de camisetas ateo a producir camisetas con la leyenda 'Dios existe'? ¿Puede un redactor de discursos demócrata ser obligado a escribir un discurso para un político republicano y viceversa?", agrega.

En las últimas semanas, legiones de abogados y cabilderos han hecho campaña por la pareja o por el chef pastelero. 

Phillips cuenta con el respaldo de más de 20 estados del país, decenas de legisaldores y grupos cristianos conservadores. Pero, sobre todo, tiene el apoyo del gobierno de Donald Trump, que asegura que el chef pastelero no puede ser obligado a usar su talento en contra de sus creencias religiosas.

LA ANALOGÍA RACIAL
Del lado de Mullins y Craig evitan caer en la trampa del debate jurídico sobre lo que puede representar o no un pastel y denuncian lisa y llana discriminación sexual.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU en inglés) defiende a la pareja gay y muchas organizaciones están convencidas de que una derrota en el frente de los derechos de los homosexuales irá seguida de otros reveses por los derechos civiles.

Si el repostero logra una excepción en nombre de su libertad artística, "sería aplicable a todo negocio más allá del de las bodas: todos los relacionados con las artes culinarias, peluqueros, tiendas de moda. Sería interminable", asegura Dariely Rodriguez, del Comité de Abogados por los Derechos Civiles (WLC en inglés).

Según Rodriguez, este caso es comparable a otro de 1968, en el que el propietario de una cadena de restaurantes se negaba a atender a afroamericanos alegando motivos de fe.

"La religión fue utilizada en el pasado para defender la esclavitud, la segregación, la discriminación", dice.

Pero el abogado del chef pastelero rechaza la analogía racial.

"La raza no tiene nada que ver con lo que define a un matrimonio. El matrimonio considerado como la unión entre un hombre y una mujer es una creencia anclada en las grandes religiones del mundo --el judaísmo, el islam y el cristianismo-- en todas las épocas, culturas y razas", afirma.

La Corte Suprema debe fallar sobre el tema a más tardar a fines de junio de 2018.

ae

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