Pide Papa en Misa de Gallo no olvidar a migrantes

El papa Francisco pidió a católicos que no ignoren a migrantes, porque a menudo son "expulsados de su tierra" por dirigentes dispuestos a hacer derramar "sangre inocente"
Foto: EFE
25/12/2017
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AFP
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El papa Francisco pidió este domingo a los 1.300 millones de católicos del planeta que no ignoren el drama de los migrantes, a menudo "expulsados de su tierra" por dirigentes dispuestos a hacer derramar "sangre inocente", durante su homilía de Nochebuena, en un llamado a la "caridad" y la "hospitalidad".

El argentino Jorge Bergoglio, hijo de migrantes italianos, hizo de la suerte de los refugiados uno de los temas fundamentales de su pontificado, que comenzó hace casi cinco años.

El papa pidió que "nadie tenga que sentir que en esta tierra no tiene lugar" durante la tradicional Misa del Gallo.

Francisco, quien llamó recientemente al "respeto del statu quo" en Jerusalén, pronunciará el lunes su quinto mensaje de Navidad "Urbi et Orbi" (A la ciudad y el mundo).

La decisión el 6 de diciembre del presidente estadounidense Donald Trump de reconocer Jerusalén como capital de Israel desató manifestaciones y enfrentamientos en varios países y también en la propia Belén, en Cisjordania ocupada, donde los fieles asistieron a medianoche a la Misa del Gallo en la iglesia de la Natividad. 

El arzobispo Pierbattista Pizzaballa, uno de los más altos dignatarios católicos de Medio Oriente, encargado de oficiar la misa, urgió a los cristianos a tener coraje. 

"Coraje, hermanos y hermanas, podemos seguir viviendo y permanecer aquí, en debilidad y quizás en la pobreza", agregó. 

En su homilía, criticó las guerras emprendidas por "los Herodes de la actualidad para hacerse más grandes, para ocupar más espacio", en referencia al rey de Judea. 

"Jerusalén es una ciudad de paz, no puede haber paz si uno es excluido", dijo. 
"Jerusalén es nuestra madre" y si la madre pierde a uno de sus hijos, ella "no puede encontrar la paz, entonces recemos por Jerusalén", dijo en la ceremonia, en la que participó el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas.

En la plaza del pesebre de Belén el ambiente parecía sombrío, a pesar de los cánticos de Navidad emitidos por altavoces.

Algunos cientos de palestinos y turistas extranjeros desafiaron el frío viento cerca de la iglesia de la Natividad, erigida en el lugar en el que según la tradición nació Jesús, para ver un desfile de scouts.

Desde que empezaron a aumentar las tensiones por la decisión de Estados Unidos, "la gente sale poco", dijo a la AFP Nahil Banura, un palestino cristiano originario de Beit Sahur. "Es triste".

Los cerca de 50.000 palestinos cristianos representan casi un 2% de la población de Cisjordania y Jerusalén Este, mayoritariamente musulmana. 

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