Muere bebé británico, tras batalla judicial de sus papás

Alfie Evans, de 23 meses, sufría una enfermedad neurodegenerativa
Británicos lanzaron globos al aire afuera del hospital Alder Hey, donde los médicos trataron al bebé Alfie Evans, quien tenía un mal neurodegenerativo, por lo que, tras una lucha judicial de sus papás, fue desconectado de aparatos vitales el lunes. (AP)
29/04/2018
01:30
Agencias
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Liverpool.— El niño de 23 meses Alfie Evans, que sufría una grave enfermedad neurodegenerativa, murió en la madrugada de ayer en el hospital de Liverpool donde se hallaba internado, tras una larga e infructuosa batalla judicial de sus padres por prolongar el tratamiento contra la opinión de los médicos, un caso que movilizó hasta al Vaticano.

“A nuestro pequeño le han crecido alas”, informaron Kate James y Thomas Evans, los padres del menor de edad en Facebook, tras su muerte en el hospital Alder Hey de Liverpool. “Tenemos el corazón roto”, señalaron, al tiempo que agradecieron el apoyo recibido. La justicia británica rechazó el miércoles un último recurso de James y Evans que, con el apoyo del papa Francisco y del gobierno italiano, reclamaban continuar el tratamiento de su bebé en ese país. El gobierno italiano concedió el lunes la nacionalidad a Alfie con la esperanza de facilitar su traslado al hospital pediátrico Bambino Gesù de Roma.

Tras la noticia, el Papa afirmó que está “profundamente afectado” por el deceso. Además, indicó que la ciencia “tiene límites que respetar” por el bien de la propia humanidad y que no todo es “aceptable éticamente”, en una audiencia con los asistentes a una conferencia sobre medicina regenerativa.

De acuerdo con el hospital de Liverpool, el bebé, nacido el 9 de mayo de 2016, sufría una patología neurodegenerativa rara y para la cual no existía tratamiento. Sus médicos consideraban que no era conveniente continuar tratándolo.

Por lo anterior, el lunes por la noche a Alfie se le retiró la respiración asistida, pero siguió viviendo, lo que según su padre demostraba que era capaz de respirar por sí mismo y que su estado de salud era “significativamente mejor”. Los padres solicitaron entonces a la justicia que revisaran su posición. La Alta Corte de Mánchester volvió a rechazar su petición el martes, al considerar que el caso de Alfie había llegado a su “capítulo final”.

El caso fue tan sonado que muchos de quienes apoyaban a los padres incluso llegaron a amenazar al personal del hospital de Liverpool, obligando a la policía a proteger el edificio. También en internet se lanzaron acciones para recaudar fondos para ayudarlos.

Numerosas personas depositaron ositos de peluche y flores delante del hospital Alder Hey, cuya dirección dio sus condolencias a la familia recordando los momentos dolorosos que pasaron los padres, al tiempo que pidió respeto por la privacidad de la familia y los empleados del hospital.

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