"La esperanza es lo último que se pierde": Padre de tripulante del submarino perdido

"Se va pasando de la negación al sufrimiento, del optimismo al pesimismo", detalla Luis Tagliapietra, padre de Alejandro Damián, teniente de corbeta de 27 años a bordo del desaparecido submarino ARA San Juan
Luis Tagliapietra, padre de Alejandro Damián, tripulante del submarino ARA San Juan (Foto: Xinhua)
24/11/2017
14:40
EFE
Buenos Aires
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El padre de uno de los 44 tripulantes del submarino desaparecido de la Armada Argentina señaló hoy que a pesar de que el jefe de su hijo le dio el "pésame" tras conocerse que había habido una explosión donde se reportó por última vez la nave, la esperanza "es lo último que se pierde".

"Espero una sorpresa pero no la espero en realidad. Es contradictorio. Se va pasando de la negación al sufrimiento, del optimismo al pesimismo...Hoy es todo pesimismo porque los días pasan", narró a la prensa Luis Tagliapietra, padre de Alejandro Damián, teniente de corbeta de 27 años.

Este jueves, en declaraciones a Efe, Tagliapietra reconoció que desde la Armada le habían llamado telefónicamente para confirmar que hubo una explosión y que no había supervivientes.

Sin embargo, hoy, en Mar del Plata, donde se encuentra la Base Naval a donde debía haber llegado el submarino hace cinco días, el hombre dijo que, ya en persona, un almirante "fue un poco más cauto"

"Me concedió dos minutos el almirante González, me dio la mano y condolencias y el pésame y me habló en pasado, que mi hijo fue un gran marino y lamentaba profundamente todo lo que pasó", añadió.

Aunque reconoció que "el viejo dicho es que la esperanza es lo último que se pierde", remarcó que su hijo y otros 42 chicos y una chica "no están más".

"Medir responsabilidades es ridículo. Mi único sentimiento es conocer qué paso, la verdad. Es duro, pero saber si se murió instantáneamente o si sufrió... nada más, el resto... qué me importa", continuó.

"La cabeza del ministro (de Defensa, Oscar Aguad) o de Macri (Mauricio, el presidente) no me importa nada", subrayó.

Alejandro Damián comenzó hace nueve años el curso de oficial de la Armada y vive desde niño con pasión la que acabó siendo su profesión.

"Él era feliz haciendo lo que hacía. Cada vez que tenía un viaje era un entusiasmo y una pasión. Era su submarino", indicó Tagliapietra sobre su hijo, al tiempo que recordó que "desde chiquito" le fascinó el agua.

"Yo navego de chico y siempre humildemente tuvimos alguna embarcación pequeña", evocó.

En cuanto a posibles desperfectos en el ARA San Juan, el padre de Alejandro, que definió como "emocionante" la cooperación internacional que se está desplegando para buscar el submarino en aguas del Atlántico, afirmó que su hijo "jamás" le dijo nada. 

ae

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