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"Hay una creciente conciencia colectiva"

#MeToo es un gran paso, pero faltan acciones políticas para que haya cambios, dice
"Hay una creciente conciencia colectiva"
Eurodiputada dedicada a igualdad de género, Tania González Peñas. (CORTESÍA)
04/03/2018
04:08
Inder Bugarin / Corresponsal
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Para acabar con la violencia machista que enfrenta toda mujer en algún momento de su vida se requiere involucrar activamente a los gobiernos, las instituciones y los hombres, asegura la vicepresidenta del Grupo de la Izquierda Unitaria Europea, Tania González Peñas, quien encabeza la lucha por la igualdad de género al interior del Parlamento Europeo.

En entrevista con EL UNIVERSAL, la eurodiputada de Podemos habla del movimiento #MeToo, de los derechos de las mujeres por conquistar y de la necesidad de sancionar conductas inapropiadas.

¿Qué le dice #MeToo? ¿Es un despertar cultural sobre los abusos que sufren las mujeres o una tendencia peligrosa en la que personas son declaradas culpables sin juicio de por medio?

—Significa el atrevimiento a dar el paso a contar lo que está pasando; es una campaña muy valiente que casi se ha convertido en un hito de la lucha por los derechos de las mujeres y la igualdad. Es algo muy positivo para luchar contra la violencia de género.

¿De qué manera este despertar se ha hecho presente en Europa?

—Con mucha fuerza. En España desde hace unos años vivimos un repliegue de los movimientos sociales; sin embargo, en esta fase, el feminismo ha tomado el camino contrario, convirtiéndose en el movimiento con más fuerza de los últimos tiempos. Estamos viendo luchas feministas que no se habían visto. El #MeToo llegó en un momento clave, de creciente conciencia colectiva y feminista, de lucha y reivindicación, sobre todo contra la violencia de género.

¿Y en el Parlamento Europeo?

—Hubo muchas trabajadoras que también denunciaron abusos por parte de eurodiputados, casi todas en el anonimato por miedo. También llegó con un debate dándole visibilidad a las problemáticas estructurales.

¿Estamos ante un movimiento global o algo pasajero?

—Es un paso adelante en la lucha por la igualdad, la violencia de género y los derechos de las mujeres, y en ese sentido es difícil volver atrás. Estamos en la fase de revelar lo que está ocurriendo y de formar la conciencia colectiva, muchas mujeres se están dando cuenta de que no están solas, de que no sólo les ha pasado a ellas. Eso genera mayor fuerza para intentar provocar cambios que eviten que esas cosas pasen. El #MeToo se seguirá usando en redes sociales para denunciar este tipo de abusos.

¿Adónde debe conducirnos?

—Quien ha cometido un delito de este tipo tiene que pagarlo y es importante que haya sanciones ejemplares en las que se no se deje pasar absolutamente nada. Debe llevarnos a revisar la efectividad de las leyes contra la violencia de género, las relaciones de poder entre hombres y mujeres, y a un cambio que termine con el desigualdad estructural que genera el acoso y la violencia machista.

¿Qué situación viven las mujeres en la comunidad europea?

—Hay muchas que siguen viviendo bajo la violencia machista, que siguen siendo asesinadas, eso significa que la igualdad no la hemos alcanzado. Por ejemplo, en el mercado laboral la brecha salarial varía de 16% a 24% dependiendo del país. En los cargos de poder la situación es similar.

¿Pero han habido avances?

—De 20 años a la fecha vemos más mujeres económicamente independientes, con carrera profesional, hay más alerta social sobre la violencia sexual y hay avance legis- lativo contra la violencia de género. Pero sólo avanzaremos con acciones políticas, legislativas y acciones punitivas. Son las acciones de los gobiernos y las instituciones las que permiten que haya cambios.

Usted encabeza la lucha por la equidad de género en la Eurocámara. ¿En dónde centra sus baterías?

—En la dignificación de las condiciones de las trabajadoras domésticas. También estamos trabajando en el tema de la conciliación de la vida familiar y profesional. Se estima que invirtiendo 2% más en sistemas que faciliten el reparto de las tareas en el hogar se incrementaría la tasa de empleo de entre 4% y 8%.

En todo esto, ¿qué papel deben desempeñar los hombres?

—Tienen que ser facilitadores, permitir a las mujeres dar ese paso, autocensurarse un poco para que podamos asumir papeles protagónicos, tienen que ser cómplices.

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