Hacen visitas turísticas a prototipos del muro en EU

La organización artística Make Art Great Again impulsa la iniciativa de preservar los prototipos de la barrera fronteriza como una obra de arte conceptual que refleja las ideas nacionalistas y antiinmigrantes del gobierno en la Casa Blanca
“El muro es evidencia del estado actual de EU”
Grupos de turistas de Estados Unidos pagan 25 dólares para cruzar hacia Tijuana y poder ver desde ese lado de la frontera los prototipos del muro. Foto: JORGE DUENES. REUTERS
12/03/2018
03:40
Víctor Sancho / Corresponsal
San Diego.
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Desde principios de enero, hay una petición en las redes un tanto especial: convertir los prototipos de muro fronterizo erigidos en un terreno de San Diego en monumento nacional de EU y lugar histórico de California.

La recogida de firmas está auspiciada por la organización MAGA, claro juego de palabras con el eslogan del presidente Donald Trump —convirtiendo el Make American Great Again (Hacer a Estados Unidos grandioso de nuevo) en Make Art Great Again (Hacer el arte grandioso de nuevo)—. Detrás de la propuesta está el artista suizo-islandés Christoph Büchel, nombre reconocido en el mundo del arte por sus propuestas llenas de controversia.

Con esta idea, Büchel quiere poner sobre la mesa la discusión de si los ocho prototipos —que Trump visitará este martes— pueden ser considerados una obra de arte conceptual contemporánea.

“Los prototipos son una escultura pública y colectiva creada y pagada por el pueblo estadounidense que provee la participación pública”, defiende a EL UNIVERSAL y en nombre de MAGA Nina Magnudottir, gestora de proyectos culturales, en un correo electrónico.

El creador no sería solo Trump —el ideólogo—, sino el pueblo estadounidense en general: un artista conceptual colectivo que ha expuesto en fila ocho modelos simbólicos que representan de una forma única la visión del presidente número 45, elegido democráticamente en noviembre de 2016 contra todo pronóstico.

La idea detrás es simple: son “evidencia material e histórica del estado actual de las condiciones socio-políticas de Estados Unidos”, que puede convertirse en un espacio de memoria colectiva sobre qué está pasando en el país, hasta dónde ha llegado y de lo que ha sido capaz de hacer: considerar que podría ser viable la construcción de un muro fronterizo con México.

Todo lo que rodea los prototipos sería una expresión artística. Desde su estética —una mezcla entre el arte de Richard Serra, el movimiento dadaísta, toques minimalistas y la arquitectura soberbia, gigante y contundente de la época soviética o los fascismos europeos del siglo XX—, hasta cómo se llegó a su construcción, a través de seis empresas privadas y su exposición, uno al lado de otro, como si se tratara de un escaparate o un jardín escultural.

MAGA ha iniciado visitas turísticas a los prototipos, a un precio de 25 dólares que incluye transporte, guías en español e inglés y refrescos, como si de una exposición de arte se tratara. Saliendo desde San Diego, la imposibilidad de acceder a los prototipos por territorio estadounidense —es imposible sin permiso del gobierno de EU— obliga a cruzar la frontera y manejar a través de Tijuana hasta llegar a Nido de las Águilas. Desde ahí, los amantes del “arte” pueden observar las “esculturas”.

El muro es sin duda el monumento estrella de todo lo que significa Trump, de sus promesas y retórica, y mantener los prototipos erigidos y protegidos sería la muestra imperturbable y duradera de las ideas nacionalistas, aislacionistas y antiinmigrantes que llegaron a la Casa Blanca.

La discordia que ha generado su construcción en la frontera con México es una de las esencias de la petición. Como cualquier pieza de arte, genera discusión y sentimientos opuestos en función de quién lo visite y su interpretación: para unos una obra necesaria, para otros un ataque a valores intrínsecos de la sociedad estadounidense.

“Sin importar si el muro fronterizo [o partes de él] se construye finalmente, [es relevante] poner de manifiesto que los prototipos son, al fin y al cabo, el resultado de un proceso económico y político colectivo en Estados Unidos, y una escultura colectiva”, sostiene Magnudottir.

Agrega que el arte de los modelos va más allá de la estética, o de quién sea el autor: es una expresión de la voluntad del pueblo estadounidense en un momento de la historia al que se llega, punto final de una discusión de tiempo en EU.

“Continuamente durante la historia reciente —ya sea con republicanos [Bush, Trump] o demócratas [Obama, los Clinton]— han votado por una barrera fronteriza para prohibir la inmigración ilegal en un país de inmigrantes por excelencia”, recuerda la gestora de proyectos.

La petición coincide, irónicamente, con una administración dispuesta a retirar protecciones gubernamentales a parques y monumentos nacionales por razones económicas, en favor de la ampliación de los sitios donde se permiten la perforación en busca de combustibles fósiles. Hasta ahora, su iniciativa ha recogido unas 450 firmas en borderwallprototypes.org.

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