Gobierna Trump como “jefe de la mafia”: Comey

Ex director del FBI revela en libro la obsesión del presidente con reporte que lo ligó a prostitutas rusas
Revelaciones. La portada del libro del director del FBI, James Comey, que sale a la venta el martes (TOMADA DE INTERNET)
13/04/2018
03:21
Redacción
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Enfrentado al escándalo de la presunta injerencia rusa en las eleccciones estadounidenses de 2016 en las que ganó, al entonces presidente electo Donald Trump le preocupaba un tema en particular: el dossier Steele, según el cual, él estuvo con prostitutas en Moscú en 2013 y las vio orinarse sobre la cama. “Soy germafóbico”, fue el argumento que dio Trump al entonces director del FBI, James Comey, según cuenta éste en su libro “A Higher Loyalty: Truth, Lies and Leadership”.

En el libro, que sale a la venta el martes pero del que ayer dieron adelantos medios como The Wa-shington Post y The New York Post, que obtuvieron copias, Comey describe la presidencia de Trump como un “bosque en llamas”, que le hizo recordar sus tiempos como “fiscal contra la mafia: el círculo silencioso de asentimiento. El jefe en control absoluto. Los juramentos de lealtad. Mentir sobre todas las cosas, grandes y pequeñas, en servicio de una especie de código de lealtad”.

Comey asegura en su libro de 304 páginas donde recuerda sus reuniones con Trump, quien terminó despidiéndolo en mayo de 2017, que el jefe de Estado “no es ético, está desconectado de la verdad y de los valores institucionales. Su liderazgo es transaccional, llevado por el ego y la lealtad personal”.

Sobre el asunto de las prostitutas, supuestamente grabado en un video cuya autenticidad ha sido cuestionada, Comey dice que Trump estaba obsesionado con el tema y le dijo que eso no pudo haber ocurrido porque él es germafóbico y “no hay manera de que dejara que las personas a mi alrededor se orinaran unas sobre otras”, que le habló de la posibilidad de investigar el asunto y lamentó cuánto ese reporte, del funcionario británico de inteligencia Christopher Steele, afectaba a su esposa Melania.

Comey evidencia el mal sabor de boca que le dejó ser señalado como culpable de la derrota de Hillary Clinton, al anunciar una pesquisa sobre sus correos electrónicos dos semanas antes de los comicios. Según cuenta, estaba tan seguro de que ella ganaría que pensó que no investigarla podría hacerla aparecer como “ilegítima”. 

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