EU desarrolla su sistema para la Costa Oeste

Coordinador del proyecto señala que el principal obstáculo es la falta de financiamiento
El 25 de agosto de 2014 se registró en la zona de la bahía de San Francisco, California, uno de los temblores más fuertes en la región de los últimos 25 años. (ARCHIVO. AP)
25/02/2018
03:37
Víctor Sancho / Corresponsal
Washington.
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A pesar de tener el centro neurálgico de información de sismos en Colorado —el National Earthquake Information Center, gestionado por la Agencia Geológica del país—, el cual recibe información de más de 2 mil estaciones de más de 132 redes sismológicas por todo el mundo, Estados Unidos no tiene servicio de alerta por terremoto.

Se calcula que EU sufre unos 20 mil terremotos anuales, la inmensa mayoría de poca magnitud y en la Costa Oeste del país. Más de 143 millones de estadounidenses viven en áreas de “riesgo significativo de sismos”.

En las próximas tres décadas, California tiene un 99.7% de posibilidad de sufrir un terremoto de 6.7 o más grados; la región del noroeste (entre Vancouver, en Canadá, y la parte norte de California) tiene 10% de opciones de vivir un megasismo de magnitud 8 o 9.

Y, a pesar de todos estos datos, Estados Unidos todavía no tiene un servicio de aviso a la población; pero está en construcción. El doctor Robert-Michael de Groot es uno de los coordinadores del programa de alerta temprana de terremotos ShakeAlert, una iniciativa para llenar ese vacío de aviso sismológico.

En conversación telefónica con EL UNIVERSAL, De Groot explica que desde el año 2006 se está construyendo este sistema, que está avanzando a un ritmo más lento del deseado por problemas de financiación. El objetivo del sistema ShakeAlert se describe perfectamente en su página web: “identificar y describir un terremoto segundos después de su inicio, calcular su intensidad aproximada y el temblor de tierras que va a resultar, y entregar las alertas a la gente y la infraestructura que podría ser dañada”.

El proyecto es una colaboración entre el gobierno federal, el estado de California, las universidades del estado de Washington, Oregon, California en Berkeley, y el California Institute of Technology (Caltech), y cuentan con el apoyo de fundaciones como la Gordon and Betty Moore Foundation y algunas empresas privadas.

El sistema, por el momento, sólo se centra en la Costa Oeste de Estados Unidos, en los estados de California, Oregon y Washington. Por ahora existe un “sistema piloto” que se está probando en algunos sectores; todavía no hay ningún sistema de notificación masiva y no se espera que lo haya en breve.

De Groot admite problemas de financiación: sólo han recibido un tercio de lo presupuestado y las partidas económicas se han ido reduciendo. El coste anual del mantenimiento y las operaciones del sistema en la Costa Oeste se calculan alrededor de los 16.1 millones de dólares, una cifra a la que no se ha llegado y ha imposibilitado su desarrollo e implementación.

Las primeras pruebas se están centrando en “cosas del mundo real”, tal y como explica De Groot, como el aviso a servicios de emergencia y “acciones automatizadas”, como el freno del servicio de transporte público o el desbloqueo de puertas en estaciones de bomberos, para facilitar las labores de los equipos de rescate.

La principal limitación que hay por el momento es de infraestructura, con un despliegue todavía lento de todas las estaciones que crearán una red de sensores suficientemente confiable. Al día de hoy no se ha llegado ni a 51% de los proyectados, aunque se espera que a finales de este año se complete al menos la instalación en la región de California.

Por si las limitaciones tecnológicas y de financiación fueran pocas, está el tema de las compañías telefónicas, con quienes se está negociando para ver qué se puede hacer con una red que seguramente se saturaría y no sería capaz de entregar la información con la rapidez necesaria a tantos millones de usuarios.

En el proceso de construcción es muy importante también aprender de aquellos países que ya cuentan con sistemas, entre ellos Japón o México. Según De Groot, el intercambio de conocimiento es constante y trabajan para entender sus sistemas.

El experto es reacio a ponerse fechas límites y cronogramas. De momento, la preocupación está centrada en la Costa Oeste del país, la más amenazada por los terremotos; después ya se verá el potencial para una expansión a estados como Alaska o Nevada.

Sin embargo, ya hay algunas incursiones para probar un posible sistema de comunicación masivo de información y alertas en EU. En fase beta está la aplicación QuakeAlert, creada por la empresa Early Warning Labs —una de las colabora con el desarrollo del sistema de alertas—. Todavía en pruebas, su distribución masiva no se augura temprana; por el momento sólo se puede acceder a la aplicación para teléfonos móviles por invitación.

En las primeras pruebas, según la revista especializada Wired, usuarios que estaban a 20 cuadras del epicentro recibieron notificaciones entre dos y cinco segundos antes de un temblor reciente en el área de San Francisco. Los que estaban a más de 120 kilómetros, pero iban a sentir réplicas, recibieron avisos hasta 27 segundo antes del movimiento en su zona.

La aplicación no sólo dará información sobre la magnitud y epicentro de los sismos, sino que también explicará con pictogramas qué hacer en caso de temblor. Por ejemplo, resguardarse y cubrirse bajo una mesa.

Por el momento, la única forma de enterarse de un terremoto en tiempo real es a través de las redes sociales. Twitter, de hecho, tiene un acuerdo de colaboración con el gobierno de EU para rastrear sismos a partir de la actividad de los usuarios de la red social.

La otra, si no se tiene prisa ni urgencia para resguardarse, es esperar al servicio de correo electrónico automatizado del gobierno de EU, al cual se puede suscribir de forma gratuita como si de un boletín de noticias se tratara.

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