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El ascenso de los grupos de odio

La retórica antiinmigrante y antimusulmana del gobierno lo fomenta
Durante la marcha nacionalista de Charlottesville, en Virginia, en agosto de 2017, un conductor atropelló a peatones. Una persona perdió la vida. Foto: ARCHIVO. AP
08/04/2018
03:00
Guadalupe Galván
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El racismo y la discriminación persisten en Estados Unidos, un país donde, de acuerdo con el Southern Poverty Law Center (SPVL), los grupos de odio se incrementaron 4% de 2016 a 2017, de 917 a 954, siendo los grupos neonazis los que más crecieron: 22%, a 121.

“¿Qué pensaría Martin Luther King sobre el estado de nuestro país hoy en día?”, se preguntó Richard Cohen, presidente del SPVL, al cumplirse los 50 años del asesinato del activista que encabezó la lucha contra la desigualdad racial. “La respuesta es dolorosamente obvia, dada la erupción de odio que hemos visto en los últimos años, la persistencia de la pobreza y la discriminación, dados los ataques de la administración de Donald Trump a la protección de los derechos civiles clave”.

Las minorías siguen siendo blanco del odio entre diversos grupos en EU, que se han visto impulsados por la retórica antiinmigrante, antimusulmana del mandatario republicano, quien se negó incluso a condenar con claridad una marcha de supremacistas blancos en Charlottesville de agosto de 2017 que se saldó con un muerto.

Además de los grupos neonazis, que en 2017 pasaron de 99 a 121, según el mapa que el SPVL difundió en febrero de este año y que se publica anualmente desde 1990, los otros dos grupos de odio que más crecieron fueron los antimusulmanes, que después de haberse triplicado, de 2015 a 2016, se dispararon otro 13% al pasar de 101 a 113.

En cuanto a las agrupaciones antiinmigrantes, subieron de 14 a 22. El SPVL define como grupo de odio a aquellas “organizaciones que, con base en sus declaraciones de principios o las de sus líderes, o en sus prácticas, atacan a una clase entera de personas, por lo general por sus características inherentes”.

En el Ku Klux Klan, advirtió el SPVL, hay un declive; sin embargo, su lugar es ocupado por grupos neonazis cada vez más violentos. Los supremacistas blancos, un grupo que vio en la victoria de Trump, en 2016, como un triunfo propio, el año pasado, alertó el SPVL, cayó “en frenesí”. Al menos seis personas ligadas a él cometieron homicidios y en lugares como Pikeville, Kentucky; Nueva Orleans, Charlottesville y Virginia hubo manifestaciones masivas de estos radicales.

Al mismo tiempo, la diatriba del mandatario dio nuevos bríos a grupos nacionalistas negros como Nation of Islam, que ven en Trump la personificación del racismo y una razón para continuar “la guerra contra los blancos”. Los casos de violencia policial que resultan en la muerte de afroestadounidenses no ayudan a mejorar la imagen de que existe discriminación y abusos contra este sector.

Las muertes de afroestadounidenses a manos policiales. Según el portal Mapping Police Violence, ellos tienen tres veces más posibilidades de morir a manos de la policía que los blancos. También señala que 30% de los afroamericanos que murieron baleados por agentes en 2015 —la cifra más reciente disponible— estaban desarmados, en comparación con 21% entre los blancos.

Los grupos antiinmigrantes también han florecido, con mensajes cada vez más agresivos. Está, por ejemplo, la American Border Patrol, en cuyo sitio se acusa a los mexicanos de llevar a EU el crimen y las drogas, entre otros males. Su fundador, Glenn Spencer, describe a los mexicanos como un “cáncer cultural” cuyo plan es “la reconquista” del suroeste de EU.

En este contexto, una encuesta del Pew Research Center, difundida en marzo, reveló que una mayoría en EU considera que el país necesita seguir haciendo cambios para dar a los negros los mismos derechos que a los blancos y 61% admite que aún falta camino para llegar a la igualdad. También ha crecido la proporción de adultos de todas las generaciones, pero principalmente entre los mille- nnials (79%), que considera que los migrantes fortalecen al país con su trabajo duro y sus talentos.

La minoría musulmana se ha convertido en otro de los blancos favoritos de los grupos de odio, y conforme han crecido, “sus conexiones con grupos racistas de línea dura también se han vuelto más fuertes”, según el informe del SPVL.

Uno de ellos es el Center for Security Police (CSP), fundado en 1988 como un centro especializado en asuntos exteriores, pero que derivó en un movimiento antimusulmán que asegura que la “Hermandad Musulmana” se ha infiltrado en el gobierno de EU y hay que detenerla.

Existen otros grupos de odio —SPVL los cifra en 51— que tienen como blanco a la comunidad lésbico, gay, transexual y bisexual (LGBT). Estas asociaciones se han visto beneficiadas en una administración que, por ejemplo, revocó una ley para permitir los baños transgénero.

Por primera vez, el SPVL añadió dos grupos supremacistas masculinos a su lista del odio de 2017: se trata de A Voice for Men, con sede en Texas, y Return of Kings, un sitio web en el Distrito de Columbia. Ambos tienen como objetivo vilipendiar a la mujer.

“Hagan legal la violación si se hace en propiedad privada… Si la violación se vuelve legal bajo mi propuesta, una mujer protegerá su cuerpo en la misma forma en que protege su bolsa y su teléfono inteligente… No significa que no, hasta que significa sí”, son algunas de las declaraciones hechas por el polémico bloguero Roosh V., creador del portal Return of Kings.

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