Chile: Papa pide perdón por abusos del clero

En su primer mensaje dice sentir “vergüenz a” por estos casos; se reúne en privado con algunas víctimas; siguen protestas por visita
El papa Francisco, al arribar al Parque O’Higgins de Santiago de Chile donde encabezó una misa masiva, un día después de su llegada al país sudamericano. (ALESSANDRA TARANTINO. AP)
17/01/2018
03:59
Agencias
Santiago.
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El papa Francisco pidió ayer perdón por los casos de abusos sexuales cometidos por el clero, por los que dijo sentir “dolor” y “vergüenza”, poco antes de reunirse, en privado, con algunas víctimas.

En un acto en el Palacio de la Moneda, donde fue recibido por la presidenta Michelle Bachelet, el Pontífice, quien llegó el lunes a Chile, emitió su primer mensaje al país.

“No puedo dejar de manifestar el dolor y la vergüenza que siento ante el daño irreparable causado a niños por parte de ministros de la Iglesia”, dijo el Papa, quien añadió: “Es justo pedir perdón y apoyar con todas las fuerzas a las víctimas, al mismo tiempo que hemos de empeñarnos para que no se vuelva a repetir”.

Poco después, en un acto con integrantes del clero y laicos consagrados, Francisco los exhortó a enfrentar la realidad en tiempos difíciles y a tener el valor de ofrecer disculpas. “Sé que a veces han sufrido insultos en el Metro o caminando por la calle; que ir vestido de cura en muchos lados se está pagando caro”, dijo en la Catedral de Santiago. “Pidamos a Dios, nos dé la lucidez de llamar a la realidad por su nombre, la valentía de pedir perdón”.

En privado, Francisco se reunió con un pequeño grupo de víctimas de abusos, según informó el portavoz vaticano Greg Burke, quien dijo que fueron “sólo el Papa y ellos y de este modo han podido contar sus sufrimientos... [el Papa] los ha escuchado y orado con ellos”.

La disculpa del primer Papa latinoamericano se conoce en un ambiente crispado por las críticas contra Juan Barros, un obispo chileno nombrado por Francisco y acusado de proteger a Fernando Karadima, un poderoso sacerdote señalado por reiterados abusos sexuales contra menores.

El diario El Mercurio difundió una foto de Barros en la misa masiva que Francisco encabezó ayer en el Parque O’Higgins de Santiago, lo que elevó las críticas. El rotativo citó declaraciones, en Twitter, de Marta Larraechea, política chilena y esposa del ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle. “Barros participa de la ceremonia en el Parque O’Higgins, qué vergüenza, ¿de qué pide ‘disculpas’ el Papa? No le creo nada, dice una cosa y hace otra”.

El rotativo citó también las declaraciones de Juan Carlos Cruz, víctima de Karadima. “El Papa pide perdón por abusos en La Moneda. Otro buen titular que saca aplauso y ahí se queda. Otro titular barato. Basta de perdones y más acciones. Los obispos encubridores ahí siguen. Palabras vacías. Dolor y vergüenza es lo que sienten las víctimas”, dijo Cruz.

Barros fue discípulo de Karadima, a quien la justicia vaticana suspendió de por vida en 2010 tras revelarse que abusó sexualmente de niños y jóvenes cuando era el titular de la parroquia “El Bosque”, en un sector pudiente de Santiago. La justicia ordinaria también enjuició a Karadima y lo halló culpable, pero no lo condenó porque los delitos habían prescrito.

Barros fue designado en marzo de 2015 obispo de Osorno, donde hasta hoy es rechazado por una parte de la feligresía, que lo acusa de haber encubierto los abusos de Karadima.

Los escándalos han encendido algunas movilizaciones contra la presencia del Sumo Pontífice, quien ayer fue golpeado con una gorra lanzada desde el público mientras recorría en el papamóvil el Parque O’Higgins. El golpe no causó daño. Agrupaciones y minorías realizaron una marcha “por los pobres” para quejarse del alto costo de la visita, de casi 17 millones de dólares. La policía disolvió la marcha y detuvo a 20 personas. “Muchos de nosotros hemos sido católicos, pero nos sentimos defraudados”, dijo Víctor Robles, activista de un movimiento de minorías sexuales.

En la antesala de los actos del martes, dos capillas en la sureña zona de Cunco, en la región de la Araucanía, fueron destruidas, mientras otra parroquia en Santiago también fue atacada, las que se sumaron a las cinco iglesias que sufrieron daños la semana pasada.

Las autoridades apuntan por estos actos a grupos radicales de indígenas mapuches, la mayor etnia chilena, que reclaman la restitución de terrenos que consideran suyos por derechos ancestrales y que hoy están en manos de forestales.

El jerarca pidió ayer respetar los “derechos” y la “cultura” de los pueblos originarios.

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