Fue Fabio Cannavaro, capitán de la selección italiana, el jugador que levantó la Copa del Mundo ante un estadio Olímpico frenético y una selección francesa desconsolada.
Tras recibir de mano de Franz Beckenbauer las medallas de campéon, los italianos decidieron que fuera Cannavaro el que levantara la codiciada copa ante una lluvia de papeles blancos.
Italia culmina así su cuarto título en la historia de los mundiales, luego de la última final que disputara también en penales ante Brasil, aunque áquella ocasión fue la escuadra "azzurra" a la que le tocó perder.
rcr