Todavía embargado por la felicidad, el técnico de la selección alemana, Juergen Klinsmann, dijo que el triunfo de 3-1 del equipo teutón frente a Portugal durante la Copa del Mundo resultaba ya insuperable y era digno de
celebración.
"Es difícil encontrar palabras para describir lo que ha sucedido esta noche. Esto ya es insuperable. Los aficionados han estado fantásticos y el equipo ha jugado de memoria", aseguró el estratega al término del duelo por el tercer lugar de la Copa del Mundo Alemania 2006.
En conferencia de prensa en el Gottlieb-Daimler Stadion de esta ciudad, el timonel aseguró estar "muy orgulloso de la actuación de la selección. Ahora lo celebraremos durante toda la noche".
Desbordante de felicidad acotó: "Necesitaré unos días para poder digerir y analizar todo esto. Fue un partido entretenido con ocasiones para ambos equipos. Bastian (Schweinsteiger) decidió el partido con tres goles. Sólo el futbol ofrece alegrías así".
Sobre la posibilidad de seguir al frente del cuadro alemán, explicó: “Después del partido, Franz Beckenbauer vino a verme para decirme: Tienes que seguir. Le respondí: Ya veremos”.
El estratega germano admitió que "para mí, como entrenador joven resulta muy especial recibir elogios de celebridades como Beckenbauer, Eusebio o Luiz Felipe Scolari, pero hay muchas cosas que analizar".
Para concluir remató: "En los últimos dos años he desarrollado una relación con este grupo de jugadores. Todos han mejorado en diferentes aspectos. También ha nacido una amistad con cada uno de ellos".
gdh