En el Mundial no sólo se superaron marcas referentes a goles o partidos ganados. También hubo récords para avergonzarse, o al menos para olvidarse, tal como el establecido por el árbitro Valentin Ivanov en el partido de octavos entre Portugal y Holanda.
En ese encuentro, el ruso mostró dieciséis tarjetas amarillas y cuatro rojas, registro que superó al del silbante español Antonio Jesús López Nieto quien sancionó con 16 tarjetas, dos de ellas para expulsión.
De ésta manera, ese juego entre portugueses y holandeses se convirtió en la cosecha más grande en amonestaciones y expulsiones en toda la historia de los Mundiales.
El holandés no espero más de dos minutos para iniciar la lluvia amarilla de tarjetas y terminar echando de la cancha a Khalid Boulahrouz, Costinha, Giovanni Van Bronckhorst y Deco.
Antes de estos dos últimos Mundiales, el mayor número de tarjetas preventivas estaba fijado en diez, mismas que curiosamente se mostraron en el partido de octavos de final México-Bulgaria en Estados Unidos 1994.
Aunque tal vez el ruso “se salvE” con el papelazo del inglés Graham Poll que mostró nada más y nada menos que tres tarjetas amarillas al croata Josip Simunic antes de expulsarlo del campo, esto apenas en la primera ronda de Alemania 2006.
Como era de esperarse, Franz Beckenbauer (organizador) hizo tremendo coraje al declarar que tan peculiar actuación arbitral en verdad se había ganado “la tarjeta amarilla”.
rcr