GOETTINGEN.— Desde que Ricardo La Volpe asumió el cargo de entrenador de la Selección Nacional de Futbol, algunos elementos han representado constancia, como Oswaldo Sánchez, guardameta indiscutible, aunque también se tiene que mencionar la inconsistencia de un compañero en el ataque para Jared Borgetti.
Oswaldo Sánchez se ha mantenido desde el arranque de la era La Volpe tirando de los hilos de la Selección como el portero titular, y en ningún momento ese puesto se ha visto amenazado, prueba de ello es que en los torneos de mayor relevancia en los que ha participado con el equipo nacional, el hasta ahora arquero del Guadalajara no ha abandonado su sitio bajo los tres postes bajo ninguna circunstancia.
En medio del campo, Pável Pardo, Jesús Arellano y en la defensa Ricardo Osorio, han sido de los infaltables también para el estratega argentino.
Aunque Jesús ‘Cabrito’ Arellano ha estado muy propenso últimamente a las lesiones, La Volpe no se ha olvidado de él y ha sido una constante entre su grupo de jugadores seleccionados, pero su función es salir desde la banca y convertirse en un generador de alternativas distintas en el campo generalmente en los segunos tiempos.
Otro de los distintivos que han marcado el mandato de Ricardo La Volpe en la escuadra nacional, ha sido mantener como delantero a Jared Borgetti, pero no un compañero fijo a través de estos años.
Adolfo Bautista, Daniel Osorno, Guillermo Franco, Sergio Santana, Francisco Fonseca, Rafael Márquez Lugo o Rafael Medina han estado alternando en la ofensiva junto con Borgetti, unos más ocasiones que otros, pero todavía no hay un compañero fijo en el área rival para el delantero del Bolton Wanderers de la Premier League.
Por su parte, Rafael Márquez se ha perdido algunos juegos importantes del Tri, ya sea por lesión o falta de permiso del Barcelona, como el juego por el tercer sitio de la Confederaciones 2005, pero es vital en el sistema de La Volpe. (Con información de Israel Germán)