Una "indisciplina" mantiene prácticamente al margen de la Copa del Mundo de Alemania 2006 a Cuauhtémoc Blanco.
Así lo reveló una fuente de la Federación Mexicana de Futbol, luego de conocerse la declaración del presidente del organismo, Alberto de la Torre, en el sentido de que el atacante americanista no es convocado a la Selección Nacional por cuestiones extrafutbolísticas, y si no se dicen los motivos es por "proteger una actitud" del jugador.
De esta forma, De la Torre dejó atrás argumentos como la negativa de Blanco para participar en la Copa Confederaciones o la mala relación, por todos conocida, que existe entre el técnico nacional, Ricardo La Volpe y el jugador Cuauhtémoc Blanco.
"Yo creo que no se deben saber las verdaderas razones, porque estamos cuidando esa integridad que siempre cuidamos de los jugadores", dijo De la Torre en una entrevista con Estadio W, y al mismo tiempo, aseguró que el tema no se volvería a tocar.
Sin embargo, el federativo dejó en el ambiente una enorme duda que, por fortuna, horas más tarde se pudo despejar.
En los últimos llamados a los que Blanco acudió, en marzo del año pasado, tuvo algunas diferencias con los auxiliares de La Volpe, pero de acuerdo con la fuente consultada, todo llegó al límite cuando, en un entrenamiento, el jugador fue exigido por Milton Graniolati, el preparador físico, para esforzarse al igual que sus compañeros.
"Blanco minimizó la indicación y por toda respuesta hizo un ademán de molestia, de fastidio a Graniolati", explicó el informante.
El incidente se hizo llegar de manera detallada al técnico nacional, y se dio a conocer, de la misma forma, a los integrantes del cuerpo técnico y a todas las personas que de una u otra forma mantienen estrecha relación con la Selección Nacional.
Desde entonces se tomó la determinación de cerrar las puertas del Tri a Blanco, de cara a la Copa del Mundo, en un afán de evitar relajación y hasta división en el grupo.
Después, las diferencias entre el jugador y el cuerpo técnico se hicieron más profundas, cuando Cuauhtémoc acusó al auxiliar Jorge Campos de haberlo entrampado previo a la Confederaciones, en un señalamiento que provocó enorme polémica entre la familia futbolística.
Como sea, Alberto de la Torre, levantó más polvo con el intento de aclaración sobre la negativa de convocar a Blanco, en lugar de proveer un ambiente de tranquilidad en torno a ambos personajes.
Esa insistencia en hacer de un hecho una historia de misterio fue la causante: "Yo creo que no se debe de saber, porque estamos cuidando...", insistió De la Torre, en una de las endebles razones para no dar a conocer los detalles de la enemistad entre La Volpe y Blanco.
Aunque luego quisiera reconstruir una imagen que ya estaba hecha pedazos al decir: "Voy a dejar muy claro que no es porque se tenga una animadversión hacia Cuauhtémoc Blanco, sencillamente es que se tienen que salvaguardar muchas cosas que pasan internamente en la Selección, ya lo podrá explicar mejor Ricardo, de que hay cosas que no deben salir fuera".
Tal cual sucedió con el caso Carmona-Galindo en la pasada Copa Confederaciones, cuando se dijo que era una "indisciplina" la que provocó que ambos fueran separados del plantel y no tardó en saberse la "travesura" que costó a los jugadores celestes un año de castigo, que hoy suplican por ver reducido, y que casi los tiene fuera de toda posibilidad de ir a la Copa del Mundo.
Incluso, De la Torre asume que las voces de técnicos como Raúl Arias, Benjamín Galindo y René Isidoro García, son una lucha para desestabilizar a Ricardo Antonio La Volpe en el timón de la Selección.
"Lo que creo que no se vale es que salga todo un grupo de técnicos a hablar en favor de Cuauhtémoc y en contra del técnico nacional, eso no se vale, hay que estar unidos".
Situación complicada, cuando es en el corazón de la Selección Nacional donde se ocultan este tipo de situaciones, que llegan a ventilarse cuando el agua les llega al cuello, no antes.