Tultepec da 300 puestos a comerciantes de pirotecnia

Costo elevado. Armando Portugués denunció que el gobierno estatal elevó el precio de los locales que entregó (REBECA JIMÉNEZ. EL UNIVERSAL)
05/12/2017
02:46
Rebeca Jiménez Jacinto
Tultepec, Méx.
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A casi un año de la explosión en cadena que terminó con el tianguis de la pirotecnia en San Pablito, este 4 de diciembre artesanos y vendedores de cohetes, luces de bengala, palomas y buscapiés, recibieron 300 locales nuevos para reactivar la venta de esta artesanía cuya actividad agoniza.

“Hemos vivido un año crítico, sin ventas y sin ingresos para más de 10 mil artesanos y vendedores de pirotecnia que estamos en quiebra”, por lo que esperan que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reactive los permisos de venta para los 300 nuevos locales de San Pablito”, indicó Germán Galicia dirigente de los tianguistas.

La explosión del 20 de diciembre de 2016, cimbró el Valle de México, acabó con el tianguis y con la vida de 42 artesanos de la pólvora y clientes, además dejó lesiones y quemaduras graves a decenas de personas.

Agregó que a casi un año del siniestro, 300 nuevos locales resistentes a detonaciones de alta potencia, están listos para reactivar la venta de juguetes de pólvora.

Precios inflados. El alcalde Armando Portugués Fuentes entregó los primeros 150 puestos que construyó el ayuntamiento perredista de Tultepec, quien informó que invirtió 7 millones de pesos de recursos municipales.

Los otros 150 locales para venta de pirotecnia los construyó el gobierno del Estado de México, los cuales entregó de manera simbólica este 4 de diciembre. Pese a que son iguales, “estos costaron 35 millones de pesos”, cifra cinco veces más alta que la que invirtió Tultepec, señaló Armando Portugués.

“Por ello pediremos una auditoría a la empresa que le construyó al Gobierno del Estado de México, porque hizo lo mismo que el ayuntamiento, con un costo que supera cinco veces los 7 millones que gastó Tultepec y entregó una obra inconclusa a la que le faltan baños, una aduana con báscula y barda perimetral”, señaló la comerciante Lilia Hernández Urbán.

 

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