Inauguran exposición sobre el origen de la laca mexicana

La muestra alberga más de 100 piezas y estará disponible hasta abril de 2018
Visitantes podrán apreciar 68 obras propias y 41 piezas de colecciones como la de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (JUAN MANUEL BARRERA. EL UNIVERSAL)
10/12/2017
01:09
Juan Manuel Barrera
Tepotzotlán, Méx.
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Las lacas en nuestro país tienen su origen en una técnica prehispánica para adornar con gran belleza jícaras y guajes, que en la época novohispana se enriqueció con procedimientos de China y Japón, y su uso se extendió a maderas y otros objetos.

El Museo Nacional del Virreinato (Munavi), ubicado en Tepotzotlán, inauguró la exposición “Lacas. Color y brillo novohispano”, que presenta 68 obras propias y 41 piezas selectas de diversas colecciones, sobre todo de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

“La laca embellece materiales como madera y calabazos, elementos simples como las jícaras y los guajes que, al ser laqueados, son primorosamente ornamentados, dejan atrás su sencillez y adquieren una connotación nueva que los enaltece y revalora”, aseguró Mercedes Gómez-Urquiza de la Macorra, directora del Munavi.

Añadió: “Objetos más complejos, como la escribanía, se destacan entre las múltiples bateas empleadas para satisfacer diversas funciones del diario vivir del habitante novohispano; todos ellos fueron protegidos con los recubrimientos al tiempo de ser adornados”.

Diego Prieto Hernández, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia, aseguró en el catálogo de la exposición que “el refinado procedimiento del laqueado, cuyo rasgo distintivo fue un singular equilibrio entre el brillo y el color, ha dejado evidencias magistrales de una técnica nativa heredada de las civilizaciones prehispánicas del México antiguo, a la cual se sumaron nuevas expresiones durante el virreinato, hasta lograr el refinamiento que apreciamos en la actualidad”.

Sonia Ocaña Ruiz, especialistas en arte asiático y curadora de la exposición, que estará abierta hasta el 8 de abril del 2018, explicó que hasta hace poco tiempo se pensaba que la verdadera laca provenía de Asia e incluso que las lacas novohispanas eran copia de las de China y Japón, lo que no es así.

“En México, pocas técnicas artísticas han tenido una vida tan larga como las lacas de origen prehispánico, que tradicionalmente consisten en un recubrimiento elaborado a base de la grasa extraída de la hembra del insecto Axe, que se mezcla con aceite de chía, chicalote o linaza y minerales pulverizados conocidos como tierras”, aseguró.

Expresó: “En Mesoamérica este recubrimiento se aplicó a distintos tipos de cortezas de calabaza y guajes, como jícaras y tecomates. En el periodo virreinal se usó también para recubrir distintos objetos de madera. El procedimiento tiene muchas variantes técnicas y de uso de materiales, y en algunos casos se llega a omitir el Axe”.

Ocaña Ruiz dijo que el obispo Vasco de Quiroga impulsó el uso de la laca en Michoacán, por lo que varios núcleos de producción virreinal se ubican en esa entidad, además de Guerrero y Chiapas.

“En la época novohispana los centros de producción michoacanos más importantes fueron Uruapan y Pátzcuaro, aunque también merece mención Peribán, que según fuentes virreinales parece haber tenido especial importancia en el siglo XVII. Ya en el siglo XIX destaca también Quiroga”, dijo.

Agregó: “En cuanto a Guerrero, su centro de producción más destacado es Olinalá, aunque desde el siglo XVIII también se hicieron obras en regiones vecinas. En el siglo XIX despuntaron Acapetlahuaya y Temalacatzingo. La producción virreinal de Chiapas aún debe estudiarse a fondo; su existencia ha sido constatada por algunos muebles, entre los que sobresalen los de uso religioso. Al parecer, la laca chiapaneca procede exclusivamente de Chiapa de Corzo”.

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