19 | FEB | 2019
trailer santa fe
Partes del tráiler que transportaba 25 toneladas de jabón, todavía se pueden ver en la zona donde ocurrió el choque. Foto: JUAN CARLOS REYES. EL UNIVERSAL

“No sonó el claxon, sólo se escuchó el crujir de los autos”

09/11/2018
03:17
David Fuentes
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Ana “N”, conductora del tráiler que provocó la tragedia del miércoles por la noche en la carretera México-Toluca, no sonó el claxon de la pesada unidad para alertar a los conductores que venía sin frenos a más de 100 kilómetros por hora.

Testigos del accidente, y quienes fueron los primeros en llegar a brindar auxilio a los lesionados, revelaron que sólo escucharon el encontronazo y no el sonido característico de ese tipo de vehículos.

Martí, vigilante de un estacionamiento frente a donde ocurrió el accidente, narró que el impacto del tráiler contra los autos estacionados por el tránsito fue directo.

Lo primero que escuchó, según dijo, “fue el crujir de los autos, después el grito de ayuda de los lesionados, luego el llanto”.

El tráiler arrastró 200 metros a la primera unidad con la que impactó. En el área quedaron las marcas de los fierros sobre el pavimento; siete árboles del camellón destrozados y sobre la acera, marcas de arrastres del pesado camión conducido por Ana “N”, de 41 años.

“Nunca escuchamos el claxon del tráiler. En las noches es muy común escuchar ese ruido porque todos los carros bajan muy rápido de la autopista, pero ese tráiler nunca avisó que venía sin frenos y agarró de lleno los carros que estaban parados, supongo que venía muy rápido, porque no le dio tiempo de reaccionar a nadie y nadie se esperaba eso.

“Cuando nos dimos cuenta, salimos a ayudar, mucha gente se espantó porque olía a gasolina y aceite y pensaron que se iban a quemar. Los de la construcción salieron con extintores y rociaron un poco donde estaba la gasolina y con ellos fue que fuimos sacando poco a poco a los heridos y los dejábamos en el camellón. De los otros no pudimos hacer nada porque ya estaban aplastados”, explicó el entrevistado, quien solicitó la implementación de topes o reductores de velocidad para evitar otro accidente similar.

Para Ramiro, velador de una obra vecina, el impacto fue brutal. Aseguró que nunca olvidará los gritos desgarradores de ayuda de los heridos. Tampoco borrará de su mente la imagen de los cuerpos atrapados dentro de sus propios vehículos: “Nunca había visto nada igual, fue muy feo, el primer carro, que era una camioneta azul, quedó todo aplastado, ahí quedaron cuatro chavos.

“Me dio mucha tristeza sacar a una niña que estaba llorando y sus papás estaban muy mal. Estuvo muy cañón porque nadie se espera que dentro de su carro le pase algo, a varios los tomó por sorpresa, pobre gente, espero que estén bien los sobrevivientes”, dijo el también albañil.

Según el peritaje inicial de la procuraduría local, Ana “N” no manejaba bajo los efectos del alcohol o alguna droga, tampoco se quedó sin frenos. Los resultados revelaron que chocó por falta de pericia al volante y el exceso de velocidad; el saldo, 10 muertos y 17 heridos.

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