“Metro, construido para resistir los temblores”

Martín Ibarra, ingeniero del Metro, dice que ha soportado 3 sismos; usuarios deben atender indicaciones en un movimiento telúrico
El especialista informó que las estaciones están acomodadas en forma de anillos, por lo que en un temblor se mueven y evitan afectaciones. (ARCHIVO. EL UNIVERSAL)
12/11/2017
03:50
Eduardo Hernández
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Unos de los lugares más seguros durante un sismo son las instalaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro, ejemplo de ello es que ha soportado tres terremotos: el de 1985, así como los ocurridos el 7 y 19 de septiembre; ingenieros del organismo afirman que la infraestructura es tan segura que los empleados se resguardan en el interior de la red.

“La construcción es muy buena tanto la subterránea, como la superficial y la elevada, el ejemplo es que tras los sismos de septiembre no sufrieron ningún daño serio gracias a la manera en que está hecha la red”, comentó Martín Antonio Ibarra Rodríguez, subdirector de Ingeniería y Proyecto Metro.

En entrevista con EL UNIVERSAL explicó que el Metro podría ser considerado un búnker y destacó que su infraestructura está por arriba de la normatividad por lo que puede soportar una contingencia, como los anteriores temblores.

“Cuando nos referimos a la seguridad nos abocamos, principalmente, a las instalaciones subterráneas, su comportamiento durante un sismo es que toda la masa se mueve de manera conjunta, indistintamente de cómo se mueve el sismo, a diferencia de cualquier estructura que está por arriba del nivel del suelo, debido a que estamos hablando que el efecto importante que daña a las estructuras es por el movimiento del suelo y la masa del edificio, la cual trata de mantener la estabilidad del edificio; por ello, el movimiento genera daños importantes a la estructura”, explicó.

El subdirector de Ingeniería y Proyecto Metro indicó que las estaciones subterráneas están construidas en secciones y cada una es calculada de manera diferente. Agregó que son cajones que están acomodados en forma de anillos, que hacen que durante un terremoto se muevan con el movimiento de la tierra, logrando que no haya afectaciones.

“Se diseñó para tener capacidad de absorber los movimientos de los temblores, las estructuras entre más largas sean tienen una mayor probabilidad de verse afectadas por el sismo; sin embargo, el comportamiento es muy diferente, estructuralmente cada cajón del Metro se diseña como si fueran anillos, en la zona de estaciones llegamos a colocar tabletas que son elementos prefabricados y el punto de apoyo siempre será de manera lateral, junto a la estructura y la losa de fondo queda mejor reforzado”, precisó.

La gente señala, en redes sociales y de boca en boca, que el Metro es el mejor lugar para estar durante un temblor, lo que confirma Ibarra Rodríguez. Comentó que, incluso, en su protocolo de actuación durante un sismo, los trabajadores del sistema de transporte ingresan a las estaciones para resguardarse.

Tras el sismo del 19 de septiembre pasado, que devastó cientos de inmuebles y provocó la muerte de 228 personas, en la Ciudad de México, el Metro detuvo su servicio por algunos minutos en la mayoría de sus Líneas como en la 1, 2, 3, 4, 6, 7, 8, 9 y B. Mientras que las Líneas A y 12, presentaron daños visibles en las vías, por lo cual se actuó de inmediato para corregir las anomalías.

Jorge Gaviño, director general del Sistema de Transporte Colectivo Metro, aseguró que sí hubo daños en las estaciones Los Reyes y La Paz, donde las vías se movieron a consecuencia del temblor y se tienen que realinear, cortarlas y volverlas a soldar.

De acuerdo con este transporte, personal del organismo trabajó durante toda la noche del 19 de septiembre a fin de rehabilitar los puntos críticos, logrando que el día 20, por la mañana operara con normalidad la Línea A.

Sin embargo, la situación de la Línea 12 continúa, y a pesar de que el servicio se restableció el 31 de octubre, siguen los trabajos de reparación. El Metro informó que se presentó el descarrilamiento de un vagón; asimismo, se detectó una falla en una columna, es decir, que hubo un daño en el corazón de esta estructura ubicada en el tramo Nopalera-Olivos, lo que debilitó su funcionamiento integral en el soporte de peso y de elasticidad.

“La columna número 69, ubicada en la interestación Nopalera–Olivos, registró el agrietamiento del concreto en la zona de máximo esfuerzo, debido a la carencia de estribos, en una longitud aproximada de 85 centímetros en su parte inferior; se procedió a la colocación de un sistema de apuntalamiento temporal con elementos de acero, para liberar a la columna de las cargas a las que estaba sujeta”, informó el STC Metro.

Asimismo, se registró una trabe colocada entre las Estaciones Zapotitlán y Nopalera, en las curvas 11 y 12, presentando un desplazamiento en el cabezal de apoyo, fracturando el encamisado del tope sísmico. Por lo que se cerraron las estaciones: Tezonco, Olivos Nopalera, Zapotitlán, Tlaltenco y Tláhuac.

En redes sociales se publicaron videos durante el sismo del 19 de septiembre, se pudo observar que no hubo mayores complicaciones, pero se vio el pánico que vivieron los usuarios, que no tenían idea de cuál era el protocolo para actuar durante esos casos.

El arquitecto Martín Antonio Ibarra exhortó a los usuarios a atender las indicaciones del personal del Metro y mantener la calma en la estación o en los túneles para evitar accidentes mayores; además de no salir de vagones, hasta que les indiquen las autoridades del transporte.

 

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