“La última tarde”, una muestra de talento peruano en la Cineteca

El segundo largometraje del cineasta peruano Joel Calero es parte de la tercera edición del ciclo de cine “Talento emergente”, que reúne lo mejor de las óperas primas y segundas películas de directores mexicanos e internacionales
(Foto: Especial)
11/10/2017
17:24
Ana Espinosa
Ciudad de México
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La Última Tarde”, segundo largometraje del cineasta peruano Joel Calero, aborda el rencuentro de Laura (Katerina D’Onofrio) y Ramón (Lucho Cáceres), dos ex guerrilleros que no se han visto en 19 años y, al recordar su pasado romántico, exploran también la herida abierta que dejó el conflicto armado en Perú.

Mientras se ponen al corriente de sus vidas y abordan de manera inevitable su relación, abruptamente interrumpida por la partida de ella en circunstancias confusas, los fantasmas de ambos van resurgiendo: el abandono, el cariño, la traición, el idealismo, el resentimiento y otros sentimientos que se van intercalando con recuerdos de su pasado político y su vida como militares de la guerrilla peruana de los años noventa.

Es esta una de las cintas latinoamericanas que destacan en el ciclo de cine “Talento emergente” de la Cineteca Nacional, que reúne lo mejor de las óperas primas y segundas películas de directores mexicanos e internacionales para presentarlas a nuevas audiencias.

La tercera edición de este ciclo incluye 14 cintas provenientes de Argentina, Chile, Perú, Ecuador, México, Suecia, Estados Unidos, Grecia, China y Sudáfrica. "La Última Tarde", que obtuvo el premio de este año a Mejor Director en el 32º Festival Internacional de Cine en Guadalajara y Mejor Guión en el 45º Festival de Cinema de Gramado, tendrá dos funciones diarias desde hasta este viernes 13 de octubre.

“UN RODAJE ARDUO” PERO FRUCTÍFERO
El director del filme aseguró en entrevista para EL UNIVERSAL que  "La Última Tarde" “fue un rodaje arduo, pues tenía características muy particulares: solo son dos personajes en escena y eso planteaba algunos retos dramatúrgicos y técnicos”. Calero señala que para lograr que estos dos actores pudieran sostener la película “decidí que ellos reescribieran conmigo cada línea del guión y que imprimieran sus propias palabras y su sintaxis a todos los diálogos” para que “resultaran espontáneos, verosímiles, orgánicos”.

El cineasta peruano, cuyas películas y guiones siempre relatan historias de parejas, apunta que en el caso de “La Última Tarde” también se aborda “un pasado guerrillero, el deseo de inquirir, desde el presente, cómo se sienten ahora quienes hace unos años hicieron apuestas radicales desde la política”.

Calero asegura que aunque ahora Perú es “un país más pacífico o que no está siendo zarandeado por la subversión, sigue arrastrando las mismas taras que, de alguna manera, hicieron posible ese fenómeno de violencia política, concretamente por sus radicales y casi insultantes diferencias socioeconómicas, su clasismo y, sobre todo, su racismo, así como a los índices delirantes de corrupción que nos hermanan con México, como países que padecen esa extendida descomposición social”.

La historia de “La Última Tarde”, apunta Calero, cuenta una historia "universal": la de un amor entre sujetos que apostaron y creyeron en la transformación social, un fenómeno que atravesó Latinoamérica y el mundo entero hace un par de décadas al calor de las ideologías de izquierda imperantes en aquel entonces.

Al ser cuestionado sobre si la historia relata algún aspecto de su vida personal, Calero asegura que, como Jorge Luis Borges, “todo lo que nos sirve de insumos para crear es, en algún sentido, personal, incluso si no son historias que tú has vivido de manera directa. Las lecturas, las películas que has visto son parte de tu vida, de tu experiencia emocional. Y, en ese sentido, son personales”.

El guionista, director y productor de “La Última Tarde” y “Cielo Oscuro” (2012), resalta que aunque “desde hace unos pocos años el cine comercial empieza a solidificarse, en sentido estricto, no hay una industria” del cine en Perú. Asegura que “sí hay apoyo del gobierno, pero es insuficiente” por lo que él y otras figuras del gremio están impulsando la promulgación de una nueva ley “que nos daría las condiciones para ponernos a la par de la cinematografía chilena o colombiana”.

Actualmente, Calero está trabajando en dos proyectos, el largometraje "La piel más temida" que se reescribió con la asesoría de la guionista mexicana Paz Alicia Garciadiego y del guionista español David Muñoz y que acaba de ganar un premio de producción, pero que se filmará recién en el 2019; y una comedia llamada "Solteros inmaduros" que es cine estrictamente comercial, “con todo lo que eso implica, y que filmaré este verano del 2018”.

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