Fuerte granizada sorprende a capitalinos

Calles de la zona centro de la Ciudad quedaron alfombradas de verde y blanco por la caída de hojas y una gruesa capa de hielo
Peatones y conductores se resguardaron del fuerte aguacero; en Benito Juárez cayó un árbol. Vecinos salieron para destapar las coladeras y evitar inundaciones. (YADÍN XOLALPA, ESPECIAL Y JUAN CARLOS REYES. EL UNIVERSAL)
29/04/2018
01:02
Andrea Ahedo
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Una granizada cubrió de blanco las calles de la Ciudad de México ayer por la tarde; las hojas de los árboles que cayeron por la fuerza de la lluvia crearon un alfombra verde que se combinó con una gruesa capa de hielo.

En Plaza Madero, en el Centro Histórico, incluso, se cayó una lona y mil personas fueron desalojadas del lugar; una persona fue reportada como lesionada. En Anaxágoras, en la colonia Del Valle, una barda cayó y provocó que una tubería de gas se rompiera, lo que fue controlado después por bomberos.

Los mayores daños en las vialidades capitalinas se evidenciaron en los toldos de los autos donde cayeron árboles completos, como en la delegación Benito Juárez.

Pero la primera delegación en reportar fuertes precipitaciones y nubes negras fue Iztapalapa. A las cuatro de la tarde los vecinos corrieron a sus casas para protegerse de los golpes del granizo y, luego, esto se repitió en otras colonias en la zona centro, donde comenzaron a descender las primeras gotas de lluvia del sábado.

“Tuve que resguardarme bajo un árbol ya que los impactos del granizo contra mi auto eran muy fuertes y tuve miedo de que rompieran mi parabrisas”, dijo un conductor de taxi mientras paseaba a sus tripulantes por Miguel Hidalgo.

Luego de 40 minutos, las delegaciones Cuauhtémoc y Tláhuac se añadieron a la lista de las demarcaciones cuyos vecinos y vialidades eran afectadas por la lluvia tupida, los truenos y el hielo.

Reacciones por tromba. Con el paso de los minutos, las ráfagas de viento y lluvia se desplazaron hacia los territorios de Gustavo A. Madero, Azcapotzalco y Benito Juárez. El aguacero, hasta ese momento, era de 4.3 milímetros en la delegación Iztapalapa.

Con la mayor parte de la capital bañada por el agua, la marcha del Metro se alentó por motivos de seguridad; avenidas como Circuito Interior se inundaron y provocaron que los bomberos y policías se acercaran a la zona para guiar a los automovilistas, evitar un desastre y desahogar el área.

Para ese entonces, ya habían caído cinco árboles, uno en Río Tíber y Río Grijalva; en División del norte; Torres Adalid y Adolfo Prieto; Eje 4 Sur y Amores; Pilares y Miguel Laurent.

Las calles Ámsterdam y Laredo en la Condesa; Eje 10 Sur y Temoaya, en Santa Catarina, Tláhuac; Ignacio Aldama, en Iztapalapa, también acumularon agua que impedían el paso de los automóviles.

La Secretaría de Protección Civil recomendó que en caso de inundaciones o que haya entrado exceso de agua en los domicilios por lluvias, tener a la mano los documentos importantes en bolsas herméticas y desconectar la energía eléctrica.

Alentó a los ciclistas a usar impermeable reflejante, y a los automovilistas conducir con precaución.

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