¿Por qué no es bueno comer en tu escritorio?

¡Adiós escritorio! Te damos 6 buenas razones para que le dediques el tiempo necesario a la comida.
Foto: iStock
02/10/2017
11:55
Redacción
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El estilo de vida que llevamos en la actualidad es muy agitado y nos obliga a sacrificar algunas cosas. En muchas ocasiones el reloj —literalmente— nos come, y no hay opción ni siquiera para un pequeño respiro. El tiempo apremia y es muy valioso, el trabajo ha llegado a suplantar en prioridad, incluso a la comida.

Nos vemos forzados a desayunar o comer enfrente de nuestra computadora, el escritorio se convirtió en nuestro comedor y esto no es nada bueno. Puedes ahorrar tiempo para otras actividades, pero no en comer.

Hay muchas razones por las cuales esta es considerada una pésima práctica, aquí te decimos algunas. No las dejes pasar por alto.

No percibes cuanto comes: Un poco de esto y de aquello, y ahora también de eso. Comes todo el día sin darte cuenta de las cantidades, cuando menos lo pienses ya tendrás el bote de basura lleno con envolturas.

Tu cerebro no toma conciencia de que estás comiendo: Es totalmente cierto, si tu cerebro no registra lo que comes, jamás te sentirás completamente satisfecho y adivina… ¡A seguir con la “comedera”! Tu cerebro se enfoca en el trabajo, mientras que en automático sigues comiendo.

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Genera problemas de digestión: Aproximadamente el 70% de los mexicanos padece de este mal, debido —en gran parte— a los hábitos alimenticios. Si comes en el escritorio, se hace de manera rápida, aunado al clima tenso que genera el trabajo. No es asunto menor, ya que puede generar después enfermedades como colitis y gastritis.

Es poco higiénico: Cada bocado que ingresa a la boca, contiene las bacterias del teclado, ratón, pluma, libreta y demás aditamentos en nuestro lugar de trabajo. Hay que confiar en que el compañero que te saludo traiga las manos limpias.

No se disfruta la comida: Aunque resulta obvio es cierto. No se le dedica el tiempo que merece, percibir los sabores, detectar olores, a la comida se le debe dedicar el espacio necesario.

Baja la producción: Dedícale aunque sea 20 minutos a la comida, te distraerá y aclararas tus pensamientos. A veces nos encontramos tan inmersos en el trabajo, que no le encontramos solución a un problema, un breve “break” para comer, te hará más productivo.

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