Surge en EU un aliado de golpistas
J. Jaime HernándezCorrersponsal
El Universal

Sábado 04 de julio de 2009

Senador ultraconservador de Carolina del Sur acusa al presidente Barack de dar bofetada a hondureños

WASHINGTON.— El gobierno golpista de Roberto Micheletti en Honduras ya tiene un aliado en Estados Unidos. Se llama Jim DeMint, el ultraconservador senador republicano de Carolina del Sur que ha tildado de “socialista” al presidente Barack Obama y que no ha dudado en acusar a su administración de propinar “una bofetada” al pueblo hondureño por sumarse al consenso de la Organización de Estados Americanos (OEA) para tratar de reinstalar en el cargo al presidente Manuel Zelaya.

DeMint, un exponente del ala conservadora que se ha resistido a ajustarse a la nueva realidad política de Estados Unidos y que ha secundado la purga y decapitación de algunos de los moderados en el seno de su propio partido, como el senador por Pennsylvania, Arlen Specter —quien ha pasado a formar parte de las filas demócratas—, se ha colocado a la cabeza de quienes defienden desde Washington al gobierno golpista de Micheletti.

“El pueblo de Honduras ha batallado mucho para que su democracia ganada a pulso les sea robada por alguien (como Manuel Zelaya) que se comporta al estilo de un dictador como Hugo Chávez”, aseguró DeMint al considerar que “el Congreso, la Suprema Corte y las Fuerzas Armadas de Honduras han actuado en el marco de la ley y según los dictados de su Constitución” al secuestrar y expulsar del país al presidente Zelaya.

El posicionamiento de este republicano, lejos de representar a un sector representativo del electorado, se ha convertido desde su nicho ultraconservador en rémora de las posiciones que EU defendió en el pasado y que aún perviven entre algunos estamentos de la clase política en Washington que observan, con preocupación, la decisión de la administración Obama de plegarse al consenso multilateral de la OEA en el caso de Honduras, en lugar de apoyar un movimiento golpista que, desde su punto de vista, pretende mantener a raya al movimiento que encabeza el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

“Tengo la esperanza de que, con el tiempo, el presidente Obama pueda madurar y alejarse definitivamente de déspotas como Chávez, Castro, Ahmadineyad y Zelaya y le ofrezca a los pueblos (que gobiernan) el apoyo para defender los mismos valores que defendemos en Estados Unidos”, señaló DeMint en un comunicado distribuido por su oficina para desmarcarse de la posición que ha mantenido EU en el seno de la OEA.

Apenas el pasado miércoles y en un cónclave que pasará a la historia —por el pulso que mantuvieron los 34 países miembros del organismo interamericano contra la tentación de retornar al pasado de las asonadas golpistas en Latinoamérica—, Estados Unidos se sumó al consenso regional para conceder un ultimátum de 72 horas que vence este sábado para que el gobierno golpista de Micheletti restituya y reconozca incondicionalmente a Manuel Zelaya como el único presidente constitucional de Honduras.

A diferencia de otros países de América Latina y la Unión Europea (UE), Estados Unidos no ha retirado a su embajador en Honduras por el golpe de Estado y aguardará a que expire el ultimátum de 72 horas de la OEA para tomar una decisión sobre un eventual congelamiento de su ayuda económica al país centroamericano, según anunciaron esta semana fuentes del gobierno de Washington. Estados Unidos sólo limitó su ayuda militar para el país centroamericano.



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