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| Rusia le abre de nuevo la llave del gas a Europa |
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Enrique F. Molinero Corresponsal
El Universal Martes 13 de enero de 2009 |
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La guerra del gas que enfrentó a Rusia y Ucrania, terminó ayer con un armisticio entre las dos capitales que hará posible que Europa vuelva a recibir el combustible ruso después de una semana que condenó a varios miles de personas a dormir sin calefacción en sus hogares
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BERLÍN.— La guerra del gas que enfrentó, como en los mejores tiempos del comunismo real, a Rusia y Ucrania, terminó ayer con un armisticio entre las dos capitales que hará posible que Europa vuelva a recibir el combustible ruso después de una semana que condenó a varios miles de personas a dormir sin calefacción en sus hogares. La prensa rusa, como en los mejores tiempos del imperio soviético, reflejó el fin de la guerra con un breve diálogo sostenido entre el primer ministro, Vladimir Putin, y el presidente de Gazpron, Alexei Miller, en Moscú. “¿Cuál es su propuesta?”, preguntó Putin. “Mañana (hoy) a las 07:00 GMT restableceremos el envío a nuestros consumidores occidentales”, respondió Miller. “Estoy de acuerdo. Pongan manos a la obra”, concluyó Putin, al poner fin a un conflicto que alarmó a Europa y que posiblemente hará feliz a los grandes consorcios que construyen reactores nucleares.
El 7 de enero pasado, Moscú decidió cerrar el grifo del gas que llega a Europa a través de cuatro gaseoductos que cruzan territorio ucraniano para castigar a Kiev por varios pecados cometidos en el último tiempo.
El más importante, quizás, fue su romance con Washington para buscar un ingreso a la OTAN. El menos importante, pero que desató la guerra fue una deuda por consumo de gas ruso de varios miles de millones de dólares que Ucrania nunca había querido pagar a Moscú.
La guerra dejó sin gas a Ucrania, pero castigó a clientes europeos que sí suelen pagar las facturas que reciben de Moscú. Peor aún, el gas dejó de fluir en un momento crucial para varios países europeos que vivieron, la última semana, una onda de frío polar con temperaturas de 10 y 15 grados bajo cero durante el día.
El boicot afectó a varios países miembros de la Unión Europea, como la Republica Checa, Rumania, Bulgaria, Eslovaquia y Eslovenia y a las potencias como Italia y Alemania que tuvieron que echar manos de sus reservas para seguir calefaccionando los hogares.
Este aspecto obligó al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durazo Barroso a pedir un consenso entre ambas partes para aceptar supervisores que vigilaran el paso del gas en los gaseoductos enterrados en territorio ucraniano.
A partir de hoy, Europa volverá a recibir gas ruso, pero la guerra entre Moscú y Kiev dejó una profunda huella en las relaciones entre la UE y Rusia. Vladimir Putin logró convertir el gas de su país en una eficaz arma para imponer orden en el patio trasero del antiguo imperio soviético.
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