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| Demócratas, sin gran mayoría |
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J. Jaime Hernández Corresponsal
El Universal Miércoles 03 de diciembre de 2008 |
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La victoria de Saxby Chambliss en Georgia frustra sus sueños en el Senado
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WASHINGTON.— El senador republicano por el estado de Georgia, Saxby Chambliss, echó ayer por tierra las esperanzas de los demócratas de hacerse con la mayoría de 60 escaños en el Senado que les habrían permitido evadir las tácticas obstruccionistas de los republicanos durante el mandato de Barack Obama.
La victoria de Chambliss sobre su contendiente demócrata, Jim Martin, se produjo tras una segunda vuelta en la que el escrutinio le garantizó una ventaja de más de 10 puntos sobre su adversario. Con casi 90% del total de votos escrutados, Chambliss tenía 59% de los votos, contra 41% de su rival, superó los tres puntos de pírrica diferencia que conquistó en las elecciones del 4 de noviembre, cuando ninguno de los contendientes alcanzó 50% de los votos, lo que obligó a realizar una segunda vuelta. Tras la victoria de Chambliss en Georgia, los demócratas mantienen su mayoría de 58 escaños en el Senado contra los 41 de los republicanos. Sólo falta por saber el resultado del maratónico conteo en el estado de Minnesota, donde el candidato demócrata, Al Franken, aún confía en conseguir el que sería el escaño número 59 para una mayoría absoluta. En caso de alzarse con una victoria, Al Franken podría conseguir así el escaño número 59 que garantizaría a los demócratas una mayoría en el Senado sin precedentes desde 1977, cuando los demócratas alcanzaron una mayoría apabullante de 61 escaños. A pesar de que los demócratas ya tienen asegurada una mayoría con 58 escaños, la victoria de Franken en Minnesota les garantizaría una ventaja de 59 a 41 frente a los republicanos, insuficientes para doblegar la tentación de una obstrucción parlamentaria, pero más que sobrados para garantizar el avance de la agenda de Obama en el inicio de la legislatura. De 65 años, el ganador del escaño en el estado de Georgia es un republicano de vena empresarial y conservadora que basó su campaña en la necesidad de acotar el poder de los demócratas, para evitar así que el próximo presidente de Estados Unidos tenga un poder ilimitado a la hora de imponer su agenda y se vea obligado a negociar con la minoría republicana en las dos cámaras. Muchos votantes dijeron que a la hora de votar tuvieron en mente mantener el equilibrio de poder en el Senado.
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