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| El estilo del ‘halcón’ sobrevuela la campaña |
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J. Jaime HernándezCorresponsal
El Universal Viernes 10 de octubre de 2008 |
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Piden republicanos a John McCain endurecer ataques contra Obama
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WASHINGTON.— La recta final en la carrera hacia la Casa Blanca ha marcado la llegada del estilo de Karl Rove a la campaña republicana. Considerado por sus detractores como el mago negro de la distracción y la infamia, Rove aseguró la victoria en dos elecciones del actual presidente de EU, George W. Bush. Ahora es señalado por ser el operador tras bambalinas de un desesperado John McCain que le habría encomendado la misión de evitar a toda costa el triunfo de su rival demócrata en las elecciones presidenciales del 4 de noviembre. Los recientes ataques contra Obama, en los que se busca hacerlo aparecer como amigo de terroristas y un antipatriota que reniega de su bandera, parecen llevar la impronta de Rove, lo que llevó al compañero de fórmula de Obama, Joe Biden, a exclamar: “Es vergonzoso. John McCain ha llegado al extremo de contratar a los mismos estrategas que Bush utilizó para destruir su reputación y atacar a su familia”, en alusión a los ataques recibidos por McCain en las elecciones primarias del 2000 en las que se enfrentó a Bush y a su asesor Rove por la nominación a la candidatura. El senador por Arizona se vio obligado a capitular en medio de rumores de que estaba loco y que tenía una hija ilegítima Y es que si bien Rove no figura oficialmente en el equipo de campaña del republicano, sí está metida en él toda su camarilla. A pesar de que Rove se ha desmarcado continuamente de McCain y que la propia campaña ha dicho que “sólo es un comentarista de la (cadena) Fox”, los indicios de su intervención asoman por todos lados. El pasado mes de marzo el influyente blog The Huffington Post publicó que Rove estaba asesorando a McCain, mientras la contratación de personajes como Steve Schmidt, Nicole Wallace, Tucker Eskew y Tim Griffin —todos ellos incondicionales de Rove— se convirtió en la confirmación del desembarco de su camarilla en la campaña republicana. Desde entonces, los ataques y golpes más bajos contra Obama han coincidido con sus mejores momentos en las encuestas. Como cuando encabezó un histórico y multitudinario acto en Berlín y lo acusaron de ser una celebridad como Paris Hilton o Britney Spears. Y, más recientemente, con los desesperados intentos por asociarle con Bill Ayers —el antiguo líder del movimiento radical de izquierda que protagonizó atentados contra edificios federales en la década de los 70, cuando Obama era un niño— para tratar de evitar por todos los medios que el demócrata se convierta en el próximo presidente. Endurecer la campaña contra Obama es un reclamo que el republicano ha escuchado de viva voz de sus correligionarios. Ayer, sin ir más lejos, en un encuentro con votantes en el estado de Wisconsin, un seguidor negro le pidió que golpee a Obama “donde duele”. “Se lo suplicó, se lo suplico”, afirmó entre aplausos y antes de que McCain lo abrazase. Otro aseguró que él y otros seguidores están “muy enfadados” por cómo McCain no está explotando los defectos de Obama. “¿Cómo llegamos hasta aquí?”, afirmó sobre la ventaja de unos seis puntos que Obama tiene en las encuestas. “Todo el mundo en esta sala está impactado porque nos encontramos en esta posición”. En el mismo día, la campaña del senador por Arizona hizo público un anuncio en el que dice que Obama es “demasiado peligroso para Estados Unidos”. El objetivo del anuncio es insistir en la relación de Obama con William Ayers, un miembro fundador del grupo radical izquierdista y anti vietnamita Weather Underground, el cual colocó un artefacto explosivo en el Capitolio en 1971 y en el Pentágono en 1972. Ayers pasó 10 años prófugo y su esposa, una ex radical, estuvo un tiempo en la lista de los más buscados del FBI. En el acto en Wisconsin, McCain se refirió al caso de Ayers aunque sin nombrarlo. “El senador Obama dijo que se trataba de un tipo en el vecindario. Sabemos que eso no es verdad. Necesitamos conocer el alcance completo de esta relación, si Obama dice la verdad a los estadounidenses o no”. El anuncio que comenzó a circular por las televisiones del país fue mucho menos sutil. “Los dos trabajaron juntos durante años, pero Obama intenta ocultarlo ¿Por qué?”, afirma la voz en off. (Con información de agencias)
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