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| Barack no da para bromas,lamentan los locutores |
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Bill CarterThe New York Times
El Universal Jueves 17 de julio de 2008 |
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Especialistas en la sátira políticala barra cómica nocturna de EU aseguran que Obama no es un "figura Cómica"
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NUEVA YORK.— ¿Qué es gracioso sobre Barack Obama? Aparentemente no mucho, al menos no todavía. El lunes, la revista The New Yorker difundió una sátira que involucraba al senador Obama en una imagen de portada con su esposa, Michelle, con el puño en alto, y una imagen de Osama bin Laden en la oficina oval. La respuesta tanto de demócratas como de republicanos fue explosiva. La comedia no ha sido lo más fácil para el pelotón de conductores de la televisión nocturna, quienes dependen de líderes políticos para sus monólogos. Jay Leno, David Letterman, Conan O’Brien y otros han dicho muchas bromas sobre el contendiente republicano por la Presidencia, cada una de ellas una variante sobre el mismo tema: John McCain es viejo. Sin embargo, ha habido poco humor sobre Obama: sobre su edad, su habilidad para hablar, su inteligencia, su familia, su pensamiento. Y en un panorama nocturno dominado por anfitriones blancos, y audiencias abrumadoramente blancas, casi no se ha dicho nada sobre su raza. “Estamos haciendo bromas sobre la gente en su órbita, pero no sobre él”, dijo Mike Sweeney, el escritor principal del programa de O’ Brien. Los representantes de los programas nocturnos dicen que las bromas llegarán, cuando Obama haga o diga algo que lo defina, en términos de comedia. “Somos aves de carroña”, dijo Jon Stewart, anfitrión de The daily, en el canal Comedy Central. “Estamos ahí pensando ¿se ve débil? ¿Está deshidratado? Ataquemos”. Pero hasta ahora no ha llegado una línea fuerte. ¿Por qué? La razón citada por la mayoría de los involucrados en los programas es que hasta ahora se ha perdido un factor fundamental en Obama: no hay algo de comedia que se pueda tomar de él, nada fácil a lo que se pueda acudir para risa fácil, como las acusaciones sobre lo mujeriego de Bill Clinton o las tonterías del presidente Bush o lo robótico de Al Gore. “La cuestión es que no se pueden hacer bromas sobre él”, dijo Mike Barry, quien empezó escribiendo bromas políticas para los monólogos de Johnny Carson durante la administración Johnson. “No es una figura cómica”, concuyó. |
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