Adolfo Hitler vuelve a conquistar Berlín
Enrique F. Molinero / Corresponsal
El Universal

Viernes 04 de julio de 2008



Berlín.- No es broma. La nueva atracción turística de Berlín, y que la población de la capital y los turistas podrán ver a partir del próximo sábado en la nueva sucursal alemana del famoso Museo Madame Tussauds, es el personaje más odiado de Alemania y que ha sido catalogado por la historia universal como la encarnación del mal en el planeta Tierra: Adolfo Hitler.


Sesenta y tres años después de haberse disparado un balazo en la cabeza en la soledad de su búnker, el dictador que prometió a los alemanes un imperio de mil años, regresó a la capital donde soñó conquistar el mundo, ironía de la historia, convertido en un muñeco de cera.


Aunque el museo decidió presentar al viejo y odiado dictador como un persona abatida y aislado en un búnker de cartón, al lado de personajes prominentes de la historia mundial como Churchill, Gorbachov y Willy Brandt y figuras vivas del espectáculo, la presentación del museo a la prensa en Berlín reveló que unos 200 periodistas, camarógrafos y fotógrafos sólo tenían ojos para querer ver al solitario muñeco de cera que representa a Hitler.


“Por supuesto que la figura despertará interés, pero esperamos que la gente se dé cuenta que es parte de una exhibición con una variedad de atracciones”, dijo Meike Schutz, responsable del museo en Berlín. “Sería una vergüenza si esto domina todo”, añadió.


La vergüenza está programada y también el escándalo. El muñeco de cera que representa a Hitler está vestido con un traje gris, mira hacia abajo con aspecto abatido y tiene un brazo extendido sobre una gran mesa de madera.


“Queríamos mostrarlo así, en los últimos días de su vida”, dijo Schulze, quien volvió a defender la decisión de incluir el muñeco de Hitler en la muestra con un argumento categórico: “El resultado de los sondeos que realizamos entre berlineses y turistas fue muy claro: querían ver a Hitler”, dijo.


Aunque el mensaje cultural que pueda emanar de la sucursal alemana del museo Tussauds puede ser calificado como trivial, la presencia del Hitler en un local ubicado en la famosa avenida Unter den Linden, a sólo unos 500 metros del Museo del Holocausto y de la antigua y monumental sede de la Cancillería diseñada por Albert Speer, está condenada a provocar pasiones y tumultos.


Hitler sigue siendo un personaje odiado, temido y también admirado por algunos fanáticos, debido a los crímenes que se cometieron durante el Tercer Reich. Por eso existe en Berlín un justificado temor de que la solitaria figura de cera que representa al Führer, termine convirtiéndose en un lugar de peregrinación de los nietos del dictador.


Para impedir lo imposible, los responsables del museo decidieron que el muñeco de Hitler será el único en el museo que no podrá ser acariciado por el publico y tampoco ser fotografiado, “por respeto a los millones de muertos de la guerra”.



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