Termina con gran susto visita de Sarkozy a Israel
Jana Beris Corresponsal
El Universal

Miércoles 25 de junio de 2008

Un policía israelí murió de un balazo durante la despedida oficial al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y su esposa, Carla Bruni, en un incidente que conmocionó a los presentes y que en primera instancia se pensó podía ser un atentado terrorista

JERUSALÉN.— Un policía israelí murió de un balazo durante la despedida oficial al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y su esposa, Carla Bruni, en un incidente que conmocionó a los presentes y que en primera instancia se pensó podía ser un atentado terrorista.

La visita de Sarkozy a Israel habría finalizado con tono de perfección, de no ser por el drama registrado en el aeropuerto Internacional Ben Gurion durante la ceremonia de despedida. Mientras la banda de las Fuerzas de Defensa de Israel tocaba música israelí y los máximos dignatarios se hallaban en la pista, cerca del avión presidencial, se oyó súbitamente un disparo. No está claro si Sarkozy, el premier israelí Ehud Olmert o el presidente israelí Shimon Peres lo captaron, pero sus guardaespaldas sí.

Ante el temor de que un terrorista se hubiera infiltrado en el lugar, con la intención de asesinar ya fuera al huésped que partía o a alguno de sus anfitriones israelíes, los guardias prácticamente empujaron a Olmert y Peres a sus vehículos oficiales blindados, mientras Sarkozy y su esposa Carla Bruni subían nerviosos y precipitadamente al avión en el que debían partir.

Segundos después, se aclaró lo sucedido. Un efectivo de la Guardia de Fronteras de Israel, que se hallaba en un perímetro de guardia durante la ceremonia, a una distancia de entre 100 y 200 metros del avión de Sarkozy, murió por un balazo. La policía descartó la versión inicial de que el agente se había desmayado por el calor y, al caer, su rifle se descargó accidentalmente y liberó un disparo que lo mató, y concluyó que el uniformado se suicidó, según el diario Haaretz.

Se trataba de un hombre de 32 años, casado y padre de dos hijos, israelí miembro de la comunidad drusa, residente en la aldea Beit Jan. Al confirmarse que no había sido un intento de atentado, Peres y Olmert recibieron autorización de sus guardias para salir de sus coches y subir al avión de Sarkozy a ponerle al tanto de lo sucedido y despedirse oficialmente.

El trágico incidente no logró sin embargo quitar todo el sabor especial que dejó en Israel la visita de Sarkozy. Antes de partir, el mandatario galo se reunió con el líder de la oposición Benjamin Netanyahu, quien rechazó las declaraciones de Sarkozy sobre la necesidad de que Jerusalén sea “capital de Israel y el Estado palestino”, y aseguró que Jerusalén nunca será dividida. Sarkozy también se reunió con el líder palestino, Mahmud Abbas, ante quien reiteró la necesidad de que sea fundado un Estado palestino independiente, democrático y viable.



© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL