La hora de la ´nación camba´
JOSÉ VALES• ENVIADO
El Universal

Sábado 03 de mayo de 2008

El departamento boliviano de Santa Cruz celebra mañana un referendo autonómico que amenaza con dividir al país

SANTA CRUZ DE LA SIERRA, Bolivia.— “Haga patria, mate un colla”, es una leyenda que asusta. Es una expresión más del odio y la exclusión que priman aquí. Frases de una cadena de antagonismos que se compone de Departamentos ricos contra los pobres, “collas contra cambas (como se conoce a los cruceños) y el enfrentamiento de los movimientos sociales defensores del gobierno contra “la oligarquía autonomista”.

Todo sirve para elevar la tensión previa al referendo en el que mañana los cruceños redoblarán su desafío al gobierno nacional, en pos de su anhelada “nación camba”.

En una coyuntura que se agrava, el presidente boliviano Evo Morales apeló a lo que tenía a mano para retomar la iniciativa política. Impulsó nuevas estatizaciones, como para seguir incrementando las diferencias con Santa Cruz.

Normalidad y amenazas. Así podrían resumirse las últimas horas en esta ciudad, capital de la pujanza económica del país. El departamento que “le da de comer a los collas en el occidente”, puede escucharse en la sede del Comité Cívico en el segundo anillo de la ciudad.

Casi en el extraradio, en el octavo a-nillo en el barrio del Plan tres mil viviendas, los contradicen: “los cambas siempre fuimos flojos. Este departamento lo levantaron los collas con su trabajo y así y todo son objeto del racismo constante”, explica Armando Méndez Villar, carpintero y masista recién llegado porque “antes de Evo siempre votaba al MNR (Movimiento Nacional Revolucionario)”.

El enfrentamiento no es nuevo. Se fue cocinando durante décadas. El referendo de mañana es una de las metas planteadas por los dirigentes cruceños que esperan un resultado de más del 70% para seguir avanzando. Poco les importa que el gobierno de Evo Morales lo califique de ilegal, pida a la OEA que lo rechace y los acuse de separatistas. “No le tenemos miedo”, repitió anoche en una reunión con periodistas extranjeros, Ruben Costas, el prefecto (gobernador) y uno de los líderes preautonómicos.

Justamente ayer, el canciller boliviano David Choquehuanca, pidió ante una reunión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos que sea rechazado el referendo autonómico que realizará mañana el departamento de Santa Cruz. José Miguel Insulza, secretario general del organismo, advirtió que el conflicto podría “conducir a la división del país” .

Como en cada campaña en los últimos años, los ánimos se exacerban. El racismo se grita desde los muros pintados con leyendas como la que está en la Avenida Brasil: “A las armas valientes cruceños” y los rumores corren de boca en boca: “Llegaron 300 militares venezolanos”.

Pero nadie muestra ni las armas ni los venezolanos castrenses se dejan ver. Sólo un puñado de pobladores de la Villa 1 de Mayo, del barrio del Plan y otros vecindarios pobres marcharon por la Avenida España, en un intento por llegar a la Plaza 24 de Septiembre. Se movilizan para decir “Sí” a “la Bolivia unida” y “No” a la autonomía cruceña.

En tanto, Evo y el gobierno no sólo promueven la abstención sino que también juegan sus cartas para volver a colocarse en el centro de la escena política, la que había perdido hace semanas, con las nacionalizaciones de los Teléfonos y las tres petroleras.



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