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| Austria: el martirio de Elisabeth Fritzl |
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TEXTO ENRIQUE MOLINERO • CORRESPONSAL
El Universal Lunes 28 de abril de 2008 |
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Su padre la encerró en el sótano 24 años, en los que tuvo siete hijos
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BERLÍN.— Cuando Elisabeth Fritzl cumplió 18 años su padre la anestesió, la encerró en el sótano de su casa, la esposó y la mantuvo aislada del mundo durante 24 años para convertirla en su esclava sexual y en la madre de siete hijos. La primera vez que Elisabeth Fritzl fue violada por su padre tenía 11 años y la tragedia que vivió de niña se convirtió en una historia de terror que duró más de 30 años y que ayer confrontó nuevamente a Austria con un drama humano de una dimensión hasta ahora desconocida. Los detalles de la tragedia humana recién han comenzado a salir a la luz y, ayer, la población austriaca se enteró, gracias a la radio publica (ORF), que la mujer fue violada regularmente por su padre y dio a luz a lo largo de su cautiverio a siete hijos, uno de los cuales murió tres días después de haber nacido. Tres de ellos vivían en casa de sus “abuelos” y los otros tres compartían el sótano junto con la madre. El drama de Elisabeth Fritzl, hoy con 42 años, fue descubierto a causa del mal estado de salud de su hija Kerstin, de 19 años, quien hace días tuvo que ser ingresada al hospital de la localidad de Amstetten. Los médicos solicitaron la presencia de la madre y enviaron mensajes a través de la radio. Según la agencia de noticias austriaca APA, la policía detuvo a Josef Fritlz, quien se encontraba en compañía de su hija en las cercanías de la clínica. Los detalles de la detención no han sido dados a conocer, pero el jefe de la Oficina contra el Crimen de Baja Austria, Franz Olter, tras confirmar la detención del hombre de 73 años, relató algunos pormenores de la confesión voluntaria de su hija. Según el oficial, Elisabeth Fritzl parecía estar síquicamente perturbada y mostraba una pésima condición física. Después de que la policía le prometiera que nunca más volvería a ver a su padre y que sus hijos recibirían ayuda del Estado, la mujer se ofreció a relatar su martirio. Según sus propias declaraciones, Elisabeth comenzó a ser violada sistemáticamente por su padre cuando cumplió 11 años y el 28 de agosto de 1984 fue encerrada en el sótano, después de haber sido anestesiada y esposada. Al día siguiente fue declarada oficialmente “desaparecida” y un mes más tarde su padre presentó a las autoridades una carta de su hija donde la joven rogaba que nadie la buscara. En los siguientes 24 años de cautiverio, Josef Fritlz convirtió a su hija en su esclava sexual y la dejó embarazada en seis ocasiones. En 1996 dio a luz a mellizos, pero uno murió a los tres días de haber nacido. Su padre sacó el cadáver del sótano y lo incineró. Durante los 24 años de cautiverio, tres de los hijos fueron adoptados por sus “abuelos” en circunstancias poco claras. Según informaciones en poder de la policía, en 1993, 1995 y 1997, los padres de Elisabeth “encontraron” en la casa a dos niñas de nueve y 10 meses, respectivamente, y más tarde, a un niño de 15 meses. La hija, según la versión que circuló en el pueblo, los había abandonado. Los otros tres hijos de Elisabeth nunca salieron del sótano y su existencia era desconocida por las autoridades del pueblo. “Elisabeth les enseñó a hablar”, dijo Franz Polzer, quien destacó que los tres hijos encerrados junto con su madre, entre ellos Kerstin y dos hermanos de 18 y cinco años, crecieron aislados del mundo, nunca recibieron atención médica y su vestimenta y la alimentación les era proporcionada por el sospechoso. Un portavoz de la fiscalía de Baja Austria aseguró ayer que la confesión de Elisabeth Fritlz era absolutamente creíble y que durante su relato, la mujer había acusado a su padre de haber cometido “delitos masivos”. Josef Fritlz, después de ser detenido se negó a declarar, pero terminó revelando el código que permitía abrir el “calabozo” subterráneo donde encerró a su hija.
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