![]() | |||
| El ejércitode Barack |
|
TEXTO Y FOTOS J.JAIME HERNÁNDEZ • CORRESPONSAL
El Universal Sábado 26 de abril de 2008 |
|
Sus seguidores incluyen también a extranjeros que han viajado a EU para seguir sus pasos y conocerlo
|
|
FILADELFIA, Pennsylvania.— Luego de la derrota en Pennsylvania, el rostro de Barack Obama se asoma desde escaparates y paradas de autobús, en imágenes que se han conviertido en objeto de culto y un poderoso magneto para quienes, desde distintos puntos del país y del mundo, acuden en peregrinación para apoyar su causa y conocerle. Uno de los miembros de este ejército de seguidores es Sinna Mani, un británico de origen indio y activista y defensor de las minorías en el Reino Unido, quien no pudo resistirse al encanto del senador por Illinois. La biografía y el mensaje de Obama levaron a Mani a comprar un boleto de avión para cruzar el Atlántico y tratar de seguirle la pista. A sus 73 años, Mani come en mercadillos, se hospeda en hoteles de segunda y se enfrasca en interminables debates —en vivo o a través de su blog de Internet—, con simpatizantes de Obama. “He leído sus dos libros y he estudiado sus discursos. Creo que es un hombre excepcional; uno entre muchas generaciones”, dice Mani, un hombre delgado, de aire flemático y sabiduría gandhiana. “Cuando yo era joven, en Londres no me dejaban entrar en ciertos sitios por mi piel oscura. Y una vez tuve que responder ante el juez por haber agredido a un camarero que no me quiso servir por la misma razón”, relata Mani, fascinado con la habilidad de Obama para trascender fronteras raciales, de género y condición social. “Creo que si Obama llega a la Casa Blanca, EU lanzaría un poderoso mensaje de cambio al mundo entero. Aunque no estoy seguro de que el pueblo, especialmente la América profunda, esté preparada para un político como Obama”. Al lado de Mani, Kevin Chu, un profesor universitario de origen tibetano, opina que “ojalá y Obama sea el próximo presidente de EU. Creemos que las relaciones internacionales mejorarían mucho con una persona que tiene un rico pasado multirracial y multicultural”. Mani y Chu discuten interrogantes que ni los expertos ni los analistas han conseguido despejar: ¿Por qué los latinos no terminan de aceptar a Obama? ¿Por qué los granjeros y los obreros de la América profunda desconfían de él? ¿Por qué los afroestadounidenses le miran como un nuevo Mesías? “El problema es que Obama sigue siendo un gran desconocido y una parte de la sociedad se le resiste por un prurito racial o quizá por el miedo al cambio”, especula Sims. Bernice Sims, una sicóloga infantil de Nueva York, de piel mulata, se une a la discusión de Mani y Chu para narrar cómo fue testigo del asesinato de sus amigos en Mississippi, a los 13 años. “Éramos un grupo que luchaba por los derechos civiles. Por eso es tan importante para mi Obama. Es un hombre que en muchos sentidos representa la liberación”.
|
|
© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL |